Di María rescató

El gol de Ángel Di María en el minuto 117 de la prórroga a pase de Lionel Messi puso punto y final al suplicio de Argentina ante Suiza, que estuvo a tres minutos de llevar el encuentro a la tanda de penaltis.

El gol de Ángel Di María en el minuto 117 de la prórroga a pase de Lionel Messi puso punto y final al suplicio de Argentina ante Suiza, que estuvo a tres minutos de llevar el encuentro a la tanda de penaltis.

Argentina se estampó ante una notable selección europea liderada por Xherdan Shaqiri, que generó un puñado de excelentes ocasiones, pero no logró concretar.

Pero la Albiceleste, como en el resto del Mundial, tiró de individualidades a falta de juego consistente. Messi y Di María, sus estiletes, se encontraron cuando los penaltis eran irremediables. El rosarino culminó con clase una incursión de la estrella del Barsa.

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Argentina quiso resolver antes de la tanda de penaltis. Ángel Di María, cuya energía es inagotable, cargó contra Benaglio. El meta voló para sacarla a córner. Di María fue quien más se ofreció en el repecho final, cuando nadie tenía aliento.

Messi, cómo no, rompió por el centro y, poco egoísta, abrió para la derecha. Di María ejecutó raso y puso a Argentina en los cuartos en el 117. Aunque Dzemaili casi lleva el encuentro a los penaltis.

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  • 6-2
solo han perdido en esta instancia en los Mundiales de 1934 y en el de 1994.

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El Arena Corinthians, futura casa del popular Corinthians de Sao Paulo, se transformó en una Bombonera del Boca Juniors o en un Monumental de River Plate. El público de la Albiceleste recibió a los suyos con poderosos cánticos.

Los devotos argentinos aguardaban por más obras milagrosas de Lionel Messi. Goles en el 91 o lanzamientos de falta magistrales. La hinchada ya empezó a habituarse en este Mundial a las genialidades del camisa 10.

El alemán Ottmar Hitzfeld puso a cinco centrocampistas y a cuatro defensas que gravitaban en torno del as argentino. Cuatro helvéticos, le rodearon en varias ocasiones. Pocas veces se despegó de esa tela de araña, sobre todo en el primer tiempo.

En una ocasión escapó a ella en los primeros 45 minutos. Como práctica en el Barcelona, explotó el juego interior con paredes cortas hasta llegar al punto de penalti. Allí abrió para Ángel Di María, que disparó flojo.

La inconsistencia argentina la aprovechó el Messi suizo, otro zurdo de 1,69 metros con quilates de futbol, Shaqiri, quien quería ofuscar a Messi. Por eso, brindó un magnífico pase al ariete Josip Drimic que le puso cara a cara con Romero. El delantero del Núremberg y el portero argentino estuvieron cada cual peor.

Romero, por quedarse clavado y no salir, y Drimic, por intentar un remate bombeado ante un portero de 1,92 metros que no se había echado al suelo. Al intervalo, Di María regresó a la izquierda y Lavezzi, a la derecha.

Argentina acosó al país alpino. Higuaín cabeceó en escorzo y forzó a Benaglio a una excelente estirada. Leo Messi estuvo a un palmo de derribar la cerca suiza. El poderoso remate se le escapó por encima del larguero.

Para entonces Argentina había pasado a combinar mejor y a depender menos de las arrancadas esporádicas de Di María, pero no hubo forma impedir el alargue.

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