Saúl Martínez
En la San Vicente de Paul los pacientes se aglomeraban en la sala de espera. “Horrible, horrible, voy a buscar cómo cambiarme de clínica, yo estaba en la (clínica) La Consulta, pero esto aquí está pésimo”, declaró Carelia Urban.
Maura Izaguirre, dijo que solo ver la cantidad de gente en la clínica nueva le provocaba “aflicción”.
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Con el cierre de la clínica médica La Consulta, en Chinandega, que se hizo efectivo el lunes, 86 personas quedaron desempleadas, mientras 12 mil asegurados ahora serán atendidos en la San Vicente de Paul, que ayer lució abarrotada.
El edificio de La Consulta está ubicado de la antigua hielera Alaska cuadra y media al Norte y ayer fue notorio que asegurados de distintos municipios, principalmente de la tercera edad, estaban desorientados con el cierre de la clínica.
La Consulta también alquilaba una vivienda en el casco urbano propiedad de la familia Novoa, donde atendían al resto de pacientes.
En abril pasado el Minsa anunció al dueño de La Consulta que querían la infraestructura para el área de Pediatría del Hospital Mauricio Abdalah, evacuado por el terremoto del 10 de ese mes.
En esa ocasión, la doctora Cruz Cano, directora del Minsa, dijo al doctor Sergio Rueda, propietario de La Consulta, que querían comprar el edificio y que era “una orden de arriba”.
Horas después de esa propuesta, firmada precisamente el 24 de abril, las autoridades del INSS rescindieron del contrato por los servicios de salud firmado por Roberto José López Gómez, presidente ejecutivo de esa cartera.
AL DESEMPLEO
La doctora Berta Rosa Picado, exdirectora de la clínica médica La Consulta, dijo que el personal “en un ciento por ciento quedó en el desempleo”, lo que incluye médicos, enfermeras, estadísticos, conserjes, despachadores, licenciados y los de limpieza.
“(Los de Fetsalud) se fueron en boca nada más, ya todos (los extrabajadores) están resignados”. El personal tenía un promedio de diez años de labor, la clínica había cumplido 18 años de operaciones”, lamentó la exdirectora.
Migdalia Soza, del área de estadísticas, es quien se encargaba ayer de avisar a los asegurados que servicio ya no había y les indicaba la nueva dirección de la previsional San Vicente de Paul.
En el edificio principal atenderá solamente el urólogo Sergio Rueda y Martín Balladares a sus pacientes privados.
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