Entre 200 y 300 personas se concentraron frente a la oficina federal de inmigración en Nueva York para pedir al Congreso estadounidense progresos en la reforma migratoria y para reclamar al presidente Barack Obama que haga uso de su poder ejecutivo y detenga, mientras tanto, las deportaciones.La manifestación fue parte de la jornada de protestas al cumplirse un año sin avances desde que el Senado aprobó un proyecto de reforma migratoria.
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