Luis Eduardo Martínez M.
El perdigón de escopeta perforó el tórax y mató a José Santos Hernández Pastrán, de 35 años, al anochecer de este jueves cerca de unos tanques de la subestación de bombeo de agua en la finca San José, comunidad Las Palomas, en el municipio de Sébaco, al límite con el municipio de Matagalpa.
Hernández, a quien la Policía identificó con el nombre de Juan Francisco, regresaba de sembrar frijol al momento en que varios hombres discutían por el viejo conflicto que tienen por la propiedad situada en el kilómetro 114.5 de la carretera entre Sébaco y Matagalpa.
El comisionado Eddy Peralta, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía en Matagalpa, señaló que tienen tres sospechosos de haber disparado contra Hernández y solo uno de ellos está preso.
Agregó que en el lugar la Policía ocupó dos escopetas, una calibre veinte y otra calibre 16; además de una camioneta y una moto, vehículos en los que presuntamente se movilizaban los sospechosos.
De acuerdo con el mando policial, en la finca San José “hay un litigio de propiedad, incluso habíamos hecho presencia policial y habíamos tratado de evitar que se llegara a estos extremos”.
Indicó que un equipo de investigación aún está en el sitio del homicidio, donde continúan realizando las diligencias correspondientes.
La propiedad la reclaman beneficiarios de un Título de Reforma Agraria que el 12 de diciembre del 2000 otorgó el Estado a 120 familias campesinas. Pero, también es reclamada por supuestos descendientes indígenas, quienes alegan que se trata de territorio de la Comunidad Indígena de Sébaco, con la que habrían suscrito contratos de arriendo en 1996.
Sin embargo, expresidentes de la Comunidad Indígena de Sébaco emitieron cartas en las que niegan que la propiedad esté en territorio indígena. El caso es ventilado judicialmente por la vía civil.
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