Fuera del Mundial de Brasil los semifinalistas de la última Eurocopa, España, Italia y Portugal, los octavos de final están más favorables para los selecciones señaladas a trascender u ocupar los primeros cuatro lugares.
Una serie pareja es la de Bélgica contra Estados Unidos. Ambos poseen virtudes diferentes, pero efectivas. Las otras llaves, tienen claros favoritos: Alemania-Argelia, Francia-Nigeria y Argentina-Suiza.[/doap_box]
Costa Rica se consagró como la mayor sorpresa del torneo y posiblemente la única. En los octavos de final las selecciones ya enseñaron lo que tienen y lo que pueden dar. Por eso los ticos son ligeramente favoritos para superar a Grecia, al igual que Brasil y Holanda frente a Chile y México, respectivamente.
A pesar de eso, de Costa Rica y Grecia se puede esperar cualquier cosa, de la misma forma que en las otras dos series. Y es que Chile y México son dos oponentes competitivos, los apropiados para medir el potencia de los favoritos.
Chile tiene una revancha contra Brasil, su verdugo en las dos últimas ocasiones de esta instancia. Los chilenos lucieron ante Holanda menos eficaces y veloces que contra España, pero tienen condiciones para doblegar a cualquiera. La ambición que mostró ante España la invocará contra Brasil, que apuesta todo a Neymar y confía en su reputación defensiva, zona que tendrá problemas ante la verticalidad de Alexis Sánchez y Eduardo Vargas, y Arturo Vidal entrando desde atrás.
Holanda entregada al vértigo de Robin van Persie y Arjen Robben, tendrá más de un disgusto ante México. La defensa mexicana mostró solidaridad y sacrificio tapando los espacios a Brasil, y sobre todo, en las coberturas para evitar la inferioridad numérica en los mano a mano.
Si Robben y van Persie son anulados, el juvenil Memphis Depay entrará a revolucionar el partido o a abrirle espacios a los veloces delanteros. El atacante del PSV responde en las exigencias. Sus dos goles decisivos desde la banca lo certifican.
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