El primer ministro de Irak, el chií Nuri al Maliki, ha descartado este miércoles la formación de un gobierno de unidad nacional de emergencia para luchar contra los insurgentes suníes.
«El llamamiento a la formación de un gobierno nacional de emergencia es un golpe contra la Constitución y el proceso político», dijo Al Maliki en un discurso televisado.
El primer ministro todavía no ha conseguido formar una coalición tras la victoria de su bloque en las legislativas de abril, pero sus aliados occidentales quieren que forme cuanto antes un gobierno de unidad que incluya a todas las comunidades iraquíes.
«Los objetivos peligrosos de formar un gobierno nacional de emergencia no se esconden. Es un intento de los opositores a la Constitución de eliminar el joven proceso democrático (iraquí) y robar el voto a los electores», añadió.
Primer ministro desde el año 2006, Al Maliki es acusado de haber fomentado la ofensiva de los insurgentes suníes por su política de sesgo «confesional».