Combatientes chiíes partidarios del clérigo Moqtada al Sadr desfilan este sábado 21 de junio por la ciudad de Nayaf, en el centro de Irak

Los insurgentes toman un puesto fronterizo y se pide un gobierno de unidad en Irak

Los insurgentes suníes de Irak sumaron este sábado a sus conquistas un puesto fronterizo con Siria tras más de diez días de ofensiva, mientras desde el extranjero cunden los llamamientos a la formación de un gobierno de unidad nacional.

Los insurgentes suníes de Irak sumaron este sábado a sus conquistas un puesto fronterizo con Siria tras más de diez días de ofensiva, mientras desde el extranjero cunden los llamamientos a la formación de un gobierno de unidad nacional.

EEUU y Francia pidieron el viernes por la tarde la instauración de un gobierno de unidad nacional. El grupo del primer ministro Nuri al Maliki, un chií en el poder desde 2006, ganó las legislativas de abril, pero no consigue formar gobierno por las profundas divisiones en su partido.

Ante el caos en el que está sumido Irak, el presidente de EEUU, Barack Obama, prometió enviar consejeros militares para ayudar al Ejército iraquí ante la gran ofensiva lanzada el 9 de junio por los insurgentes suníes, y el secretario de Estado, John Kerry, viajará a Europa y Oriente Medio para discutir sobre la crisis iraquí.

En el terreno, los insurgentes suníes junto con los yihadistas del Estado Islamista en Irak y en Levante (EIIL) tomaron durante la noche del viernes al sábado el puesto fronterizo de Al Qaim, uno de los tres puntos de paso oficiales entre Irak y Siria.

Los insurgentes, combatientes del EIIL y otros grupos, «controlan Al Qaim y sus alrededores», según un lugarteniente coronel de la policía, y varias familias de la ciudad se han unido a los millones de iraquíes que han huido de los combates.

Los rebeldes sirios del Ejército Sirio Libre (ASL) y del frente Al Nosra (Al Qaida en Siria) habían tomado hace una semana los alrededores de este punto estratégico tanto del lado sirio como del iraquí. Durante la noche se retiraron de la parte iraquí pero siguen controlando la zona de Siria.

Los yihadistas del EIIL, que aspiran a crear un Estado islámico en la porosa frontera con Irak, también están presentes en Siria, donde avanzaron el viernes en la provincia oriental de Deir Ezzor, una importante victoria junto a la toma de Al Qaim.

Desfile chií en Sadr City

Al mismo tiempo, en la capital, combatientes fieles al poderoso líder Moqtada al Sadr, que anunció la creación de una nueva fuerza, los Saraya al Salam (brigadas de la paz, en árabe), hablaron en las calles del barrio de mayoría chií de Sadr City.

Algunos iban de camuflaje, otros de negro y desfilaron con kalashnikovs, fusiles de asalto y lanzacohetes en la mano. Algunos gritaban el nombre de «Mahdi», el 12º profeta para los chiíes y otros el nombre del ejército de Moqtada al Sadr, oficialmente disuelto en 2008.

Algunos portaban pancartas en las que se podía leer: «Nosotros nos sacrificamos por ti, Irak», «No, no al terrorismo», y «No, no a EEUU».

Se unen a los miles de iraquíes que ya se han prestado voluntarios para luchar contra los insurgentes tras la llamada del Gobierno, pero especialmente de Alí al Sistani, el mayor dignatario chií del país, una figura muy respetada.

Por otra parte, combates fratricidas entre grupos de insurgentes suníes causaron 17 muertos en la provincia de Kirkuk, informaron este sábado un responsable de seguridad y varios testigos.

Las escaramuzas estallaron el viernes por la noche entre el EIIL y el Ejército de los Adeptos de Nakshabandia (JRTN) en Hawija, en la provincia de Kirkuk, al norte de Bagdad.

Varias zonas de esa provincia están en manos de los insurgentes desde que éstos lanzaron una ofensiva hace más de diez días con el objetivo declarado, según el EIIL, de llegar a Bagdad.

Los motivos de estos combates no están claros. Según un responsable de seguridad, los combatientes de la JRTN se negaron a entregar sus armas y a jurar lealtad a los yihadistas. Pero, según testigos, los dos grupos se enfrentaron por el control de las cisternas petroleras.

Estos enfrentamientos podrían ser la primera señal de un desmembramiento de la coalición insurgente, compuesta por múltiples grupos, y que incluye a ex oficiales del ejército del desaparecido dictador Sadam Husein, movimientos salafistas y miembros de tribus.

El EIIL defiende una interpretación estricta del islam y quiere crear un Estado islámico en una zona a caballo en la frontera entre Irak y Siria. Sin embargo los demás grupos tienen sobre todo discrepancias políticas con el Gobierno central de Bagdad.

Unidad nacional

A nivel internacional se multiplican las peticiones de que se forme un gobierno de unidad nacional para sacar el país del caos. Se acusa al primer ministro de haber marginado a la minoría suní, alienado a sus socios kurdos y chiíes y de haber preparado el terreno para la ofensiva yihadista con una política confesional.

Barack Obama y el presidente francés, François Hollande, insistieron el viernes por la tarde en la necesidad de instaurar «un gobierno de unidad nacional» en Bagdad, ya que las profundas divisiones confesionales han propiciado la insurrección sunita.

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