Leonor Álvarez
Han pasado dos años desde que se conoció la venta del centro de convenciones Olof Palme, el que convertirían en un hotel, pero es hasta hace algunas semanas que se comenzó a ver la demolición de su estructura y con ello vuelve la pregunta: ¿quién compró el Olof Palme?
El diputado opositor Armando Herrera cuenta los rumores que se han conocido a falta de información oficial de parte del Gobierno y de sus funcionarios, sobre este edificio que pertenecía al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Herrera dice que se ha conocido extraoficialmente que lo compró una familia salvadoreña, pero particularmente él asegura que fue la familia Ortega-Murillo, que gobierna el país a través del presidente inconstitucional Daniel Ortega, porque lo que sí es un hecho para Herrera, es que “los hijos de Daniel Ortega entran y salen con sus camionetas del lugar donde antes quedaba el Olof Palme”, en el costado este de la Asamblea Nacional.
El diputado Herrera es miembro de la Comisión de Salud y Seguridad Social, donde los sandinistas son ocho y los diputados del opositor Partido Liberal Independiente (PLI) son tres.
ROBERTO LÓPEZ DEBE EXPLICAR, DICE DIPUTADO DEL PLI
“Nosotros hemos querido traer a la comisión al señor Roberto López, para tratar de increpar, de preguntarle qué hizo con los reales del Olof Palme”, dijo en alusión al presidente ejecutivo del INSS, Roberto López.
“¿A quién se lo vendieron, en cuánto se lo vendieron y dónde están los reales?”, se pregunta el diputado, pero también dijo que “tiene que explicar la deuda que el Estado tiene con el INSS, la cual no es de 500 millones de dólares como ha dicho López, sino es de más de mil millones de dólares”, asegura.
Herrera considera que las entidades fiscalizadoras del Estado, la Contraloría General de la República (CGR) y el Ministerio Público, deberían estar “de oficio” preguntando sobre los ahora dueños del Olof Palme.
Por su parte, el también diputado opositor, Pedro Joaquín Chamorro, dijo que el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) debería al menos haber notificado de la construcción de un nuevo hotel en ese lugar, pero “no ha habido ninguna información”.
La venta del Olof Palme fue confirmada en 2012 por Ramón Cabrales Arauz, director general de Asuntos Administrativos de la Asamblea Nacional, quien explicó que la transacción forma parte de un proyecto para rehabilitar lo que se denomina Avenida Sandino.
Cuando se conoció la venta del Olof Palme, el periodista de LA PRENSA, Moisés Martínez, publicó una investigación que reveló que una de las causas del colapso de ese centro de convenciones fueron las deudas que no pagaron otras entidades del Estado.
Una de esas entidades era el Consejo Supremo Electoral (CSE), presidido por Roberto Rivas.
Según el reportaje que publicó LA PRENSA el 19 de agosto de 2012, Rivas dejó una deuda que alcanzó los 104,552 dólares, en concepto del uso del edificio para los comicios presidenciales del 2001, en los que resultó vencedor el ingeniero Enrique Bolaños.
El reportaje también señala que el centro de convenciones fue cerrado en marzo de 2002 porque era insostenible su funcionamiento.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,9 A