Cirilo Antonio Otero

¿Por qué la juventud no es proactiva?

Leyendo y releyendo la entrevista a un rector universitario recientemente publicada, me ha hecho reflexionar sobre la participación activa o inactiva de los estudiantes y/o de la juventud en el país. Efectivamente hay varias hipótesis de por qué la juventud no es proactiva en Nicaragua actualmente.

La primera idea que salta es contraria a lo que parece. Efectivamente la juventud es proactiva en Nicaragua, y tiene sus campos de acción y los desarrolla, a su gusto, con su visión, con su propia estrategia. Posiblemente lo que pasa es que lo que la juventud hace hoy no responde a los cánones del pasado y que pensamos el resto de la sociedad, y menos aún, los que pertenecemos a generaciones anteriores.

La segunda es que los jóvenes lamentablemente no obtuvieron de las generaciones que les antecedieron un campo completo de información sobre el pasado reciente, ni del lejano, no les entregamos información histórica. Es más, dejamos campantemente que se posicionen fuerzas oportunistas que aprovechan el vacío histórico, en la memoria social, para intentar crear una historia falsa del país, retorcer los personajes y los hechos, para crear aureolas en la cabeza de unos y miseria en la de otros.

Una tercera es que los tiempos de globalización, y destaco las comunicaciones, son abrazadores, impertinentes y abusivos. Penetran en nuestros hogares en los tiempos de mayor privacidad, sin ninguna censura personal-familiar. Esta información en los medios de comunicación no respeta las diferentes culturas, invade e impone la cultura del consumismo, la cultura del individualismo, la cultura de sexismo, es decir, una cultura vacía, que no es propia ni de un lado, ni de otro. Pertenece únicamente a las ambiciones personales y/o de grupos hegemónicos que son egocéntricos, perversos y militaristas. Son los creadores de la muerte y del dolor en el planeta.

Por lo anterior, pensamos que no es que la juventud esté viviendo una coyuntura de la indiferencia o una coyuntura que le es favorable, y no tiene por qué protestar. Lo que sucede en gran parte es que la juventud no tiene suficiente información del pasado para ajustar el presente. No es cierto que la juventud sea el futuro, la juventud es el presente, y lo que necesita urgentemente son insumos del pasado para trabajar en forma holística y construir su futuro. Construir ese mundo en que desea vivir y desarrollarse esta juventud.

Los diferentes liderazgos (religiosos, políticos, sociales) deberían trabajar conjuntamente para ofrecer ambientes propicios llenos de competencias humanas, sociales, técnicas, científicas, pero ante todo con un sentido solidario, humanista, respetuoso del derecho de los demás y el propio. Ambientes que propicien la vida en armonía, la vida en paz, pero no la paz del cementerio, sino la paz de los humanos inteligentes, sabios que comparten y respetan a su especie, que tienen leyes, que tienen instituciones, que promueven la equidad y la inclusión, que saben que la vida es corta, y que, solamente se llevan y dejan, como legado, las obras positivas y exitosas para la comunidad, para la sociedad, para todas y todos. El autor es sociólogo e investigador social.

Opinión juventud archivo
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