Tomado de el universal
Alrededor de sesenta por ciento de las aerolíneas internacionales que operan en el país han disminuido frecuencias y asientos entre 2013 y 2014, y solo una ha elevado esos indicadores, según estadísticas que maneja la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV) al 17 de junio de los corrientes.
Lufhansa, Iberia, LAN Perú, Tiara Air, TAM y United Airlines redujeron vuelos y puestos en 40 por ciento, 31 por ciento, 63 por ciento, 85 por ciento, 48 y 32 por ciento respectivamente. Delta bajó en seis por ciento su ocupación.
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Esta semana American Airlines informó que de sus 48 vuelos que realiza semanalmente entre Estado Unidos y Venezuela solo realizará diez a partir del 1 de julio, es decir una reducción del 77 por ciento de las frecuencias. Este reacomodo implica también la cancelación de las rutas hacia Nueva York, Texas y San Juan de Puerto Rico y el descenso del número de vuelos a Miami.
Desde el primer trimestre del año la mayoría de aerolíneas bloqueó el proceso de reservaciones y ventas de boletos, como una manera de protestar por el incumplimiento de las ofertas oficiales y, de proteger sus ingresos, evitando el abultamiento de la deuda que mantiene el Gobierno con el sector.
De las 25 aerolíneas extranjeras que operan en el país 15 han reducido sus operaciones, solo la brasileña Gol ha elevado en 58 por ciento sus asientos. En este contexto se incluyen a Air Canada, que efectuó su último vuelo a Venezuela el 16 de marzo, y Alitalia que suspendió las operaciones desde el 2 de junio hasta el 25 de octubre.
También Copa Airlines decidió el 2 de junio reorientar sus rutas y frecuencias, teniendo como saldo el descenso en 45 por ciento de sus puestos. De acuerdo con la ALAV, Aeroméxico bajó en 23 por ciento la ocupación de sus vuelos; Air France tenía en 2013 un vuelo diario y en este año cinco semanales, con una contracción del 26 por ciento de sus butacas.
Las aerolíneas internacionales y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo calculan que el gobierno venezolano debe unos 4,000 millones de dólares a las compañías aéreas, deuda producto del sistema de control de cambio de divisas en el país.
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