El titular es bastante llamativo aunque despierta cierta curiosidad. Al arribar el comandante Chávez en la política de su país y el advenimiento del toque de anunciar un nuevo socialismo, el del siglo XXI, todas fueron lindezas de definiciones de un diccionario obsoleto y agotados de una ideología que dominó más de treinta países como para encontrarse en la actualidad solo con la isla antillana y su pobreza hereditaria. Vietnam, Camboya y China la de los nuevos mandarines en donde el capitalismo ha sembrado fábricas, empleos y exportaciones millonarias, transformando el nivel de ingresos, permitiendo el bienestar de sus pueblos. El número de los millonarios chinos ya está alcanzando a los norteamericanos según la revista Forbes . El milagro del libre comercio, y el extremo de la ideología de la pobreza.
De fracaso en fracaso, la economía más poderosa de América Latina yace en el fondo de los océanos. El señor Maduro y los sabios Guantanameros que lo rodean están realizando el saqueo más escandaloso de uno de los países más ricos del mundo. Decenas de miles de barriles de crudo, como cien mil diarios, llegan muy de mañana como la leche matutina, a endulzar el desayuno de los hermanos Castro en los Puertos cubanos, en buena aritmética razonada que me enseñaron, cada año representa la suma, agárrense bien, cinco mil millones de dólares. Paquidérmica, estratosférica, cantidad que el gobierno cubano no pagará jamás. Firmar me harás, pagar jamás, ¿Se acuerdan?
Mientras tanto las líneas aéreas, que comunican a Venezuela con el resto del mundo, le han pasado al Gobierno una factura de casi cuatro mil millones de dólares que le adeuda el señor Maduro, se niega a cancelar Air Canadá y Alitalia, se retiran de Caracas como seguirá dentro de poco Lufthansa hasta conseguir el pago de su dinero.
Venezuela, el país con más grandes reservas de petróleo del mundo, ni siquiera puede refinar su propio crudo. Entonces está importando la gasolina refinada para su uso interno del vecino país brasileño. Otra perla socialista, Cuba de antaño era el mayor productor y exportador de azúcar, en la actualidad tiene que importar el azúcar que a diario consume.
La inflación ya pasa del cincuenta por ciento la más alta de Latinoamérica. Los estudiantes universitarios en más de tres meses de heroica protesta a diario son apaleados por la GN como Guardia Nacional. Saldo 45 muertos y más de tres mil detenidos. Nuestros compatriotas becados y estudiantes en Caracas, regresaron al terruño porque ya no hay plata para su mantenimiento.
Siguen los cables, decenas de miles de millones de dólares “han desaparecido”, el país está insolvente, los créditos suspendidos, es el socialismo del siglo XXI, en pleno auge, el gobierno dice que está muy feliz. Herencia increíble del comandante Chávez, vacas flacas, anaqueles vacíos en los supermercados, colas kilométricas para comprar nada, nada hay que vender, nada hay. El imperialismo no deja de acosarlos es la vieja cantinela. Los hospitales rebasados, todo falta, menos las colas presentes en todas partes.
El latigazo se siente y los ejemplos surgen como plagas. Los setenta hoteles cinco estrellas de Caracas y de la Isla Margarita no tienen ni papel sanitario para el uso de sus clientes.
Si Bolívar despertara, si don Francisco de Miranda y Sucre despertaran
El caudillismo del comandante arribó cuando el calendario político de América Latina había cambiado, solo quedaban los tenebrosos recuerdos y los gritos del pasado. Pérez Jiménez, Juan Vicente Gómez, Perón y sus acolitos, un Allende frustrado, Getulio Vargas y su gigantesco Brasil, los militares del Perú, Ubico de Guatemala y el general Stresner en Paraguay, el general Martínez de El Salvador, el Somozato, Carias de Honduras y Noriega en Panamá. Un largo caminar salpicado de sangre, violencia, tragedias y sueños. El autor es diplomático retirado.
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