Washington/EFE
La muerte de la madre del subcontratista del Gobierno de EE.UU. Alan Gross, condenado a 15 años de prisión en Cuba, y del que no se pudo despedir pese a las solicitudes a La Habana, desató hoy las peticiones al Ejecutivo de Barack Obama para que interceda por su liberación.
«Este triste episodio es un recordatorio de las serias consecuencias de cruzarnos de brazos mientras esperamos a que el Gobierno cubano haga lo correcto», advirtió el director ejecutivo de #CubaNow, Ric Herrero, quien pidió a Obama que se «involucre personalmente» para que Gross vuelva a casa «inmediatamente».
La organización #CubaNow deploró que el Gobierno cubano «negara fríamente» la petición de Gross de un permiso especial para visitar a su madre y recordó que una corte estadounidense otorgó un permiso al espía cubano Rene González en 2012 para que visitara a su hermano moribundo.
Evelyn Gross, de 92 años, murió este miércoles a causa de un cáncer de pulmón, según informó la familia en un comunicado en el que lamentaron que las autoridades cubanas se negaran a darle un permiso humanitario para visitar a su madre, «a pesar de las reiteradas peticiones y la certeza de que se estaba muriendo».
«Este es un trágico ejemplo de lo cruel y despiadado que es el régimen de Castro. Ningún hijo ni ninguna madre merecen el destino que Alan Gross y su madre han padecido los últimos cinco años», dijo por su parte el senador cubano-americano Marco Rubio.
El senador republicano por Florida transmitió su «solidaridad» con la familia en un comunicado y subrayó la necesidad de trabajar por la «inmediata» liberación de Gross sin condiciones.
La congresista por Florida Ileana Ros-Lehtinen, una de las más fuertes defensoras de la campaña por la liberación de Alan Gross, extendió sus «más profundas» condolencias a la familia en un mensaje en Twitter.
El Gobierno estadounidense también pidió a Cuba conceder un «permiso humanitario» al subcontratista Alan Gross para que pueda «acompañar a su familia durante estos momentos de luto», indicó la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki.
«Ni el sistema penitenciario cubano, ni el norteamericano, contemplan la posibilidad de que los sancionados internos viajen al exterior, cualesquiera que sean los motivos que se aleguen», se apresuró a responder el Gobierno cubano en una declaración en la que también expresó las condolencias a la familia de la fallecida.
Gross, de 64 años, fue arrestado y encarcelado el 3 de diciembre de 2009, cuando trabajaba en una empresa subcontratada por la Agencia Estadounidense de Desarrollo (Usaid) facilitando acceso a internet en la isla y en 2011 se le condenó a 15 años de cárcel acusado de»acciones contra la integridad territorial del Estado».