BOGOTA/AFP/EFE
El presidente Juan Manuel Santos, reelecto ayer con 50.94 por ciento de los votos en el balotaje, manifestó que su triunfo es la victoria de la paz y prometió que no habrá “impunidad” si se concreta un acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Asimismo, aseguró que su reelección “es el fin de más de 50 años de violencia y el comienzo de una nueva Colombia con más libertad, con más justicia social”.
“El mensaje de hoy es también para las FARC y para el ELN. Este es el fin y hay que llegar a él con seriedad y decisión. Este es el fin de más de 50 años de violencia”, dijo Santos, cuyo gobierno inició también conversaciones con el ELN, guevarista.
“Paz, paz, Colombia quiere paz”, gritaban centenares de seguidores en la sede de Santos en Bogotá, mientras agitaban banderas colombianas y palomas blancas de cartón.
Santos, elegido con 7.8 millones de votos en un total de 15.3 millones de sufragios emitidos, dijo que concluir las negociaciones no será fácil y señaló que su gobierno recogerá la postura de su contendor Óscar Iván Zuluaga, fuerte crítico de la forma en la cual el gobierno negocia con las FARC. “Estas han sido unas elecciones distintas, lo que estaba en juego no era el nombre de un candidato sino el rumbo de un país”, agregó el presidente reelecto.
Al llegar a su comando electoral, Santos, acompañado de su esposa y sus tres hijos, saludó a decenas de niños vestidos de blanco portando palomas blancas de cartón. “Esos niños son la generación de la paz”, dijo Santos, que gobierna desde 2010 con una coalición de centro-derecha y obtuvo el respaldo de la izquierda.
“Quiero felicitar al presidente Santos, la democracia consiste en esto”, afirmó Zuluaga, delfín del influyente expresidente Álvaro Uribe, al dirigirse a miles de sus seguidores en Bogotá.
“Con este resultado, Santos obtiene una victoria con un margen no tan estrecho que le va a permitir gobernar cómodamente. De todas formas, el partido de Zuluaga va a ejercer una oposición muy temperamental, pero con solo 32 representantes de un total de 268 congresistas”, manifestó Fernando Giraldo, experto en Sistemas Políticos de la Universidad Javeriana.
Para Felipe Botero, analista político de la Universidad de los Andes, con su triunfo Santos legitima el avance del proceso de paz, aunque enfrenta el reto de la oposición del uribismo y de un sector de votantes no incondicionales. “La ventaja es clara y la diferencia es significativa, pero el resultado estuvo marcado por las personas que votaron por Santos convencidas de que el proceso de paz continúe y no necesariamente convencidas por el gobierno de Santos”.
Santos se propone seguir con las negociaciones, que han tenido avances en reforma rural, participación política de los guerrilleros, narcotráfico y reconocimiento a las víctimas, con la promesa de que la paz beneficiará a todos, en un país donde un tercio de los 47 millones de habitantes son pobres pese a un crecimiento superior al 4 por ciento anual.
220,000 muertos y cinco millones de desplazados ha dejado el conflicto armado de medio siglo, que ha involucrado a otras guerrillas de izquierda, a paramilitares de derecha y a agentes del Estado en Colombia.
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, en referencia al diálogo con las FARC que su gobierno impulsa desde 2012.
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