HABLEMOS DE NEGOCIOS
Alonso Ramírez (*)
Un estudio de Deloitte y Forbes Insights muestra que actualmente el riesgo de sufrir daños a la reputación es la preocupación número uno para la mayoría de las organizaciones, debido al alto impacto que podría tener sobre sus operaciones.
El auge de las redes sociales, o blogs, permite una mayor interacción entre los usuarios, provocando una enorme aceptación como medio de comunicación masivo por sus características muy concretas: audiencia, accesibilidad, facilidad de uso e instantaneidad.
Los medios sociales se han posicionado como una fuente fundamental de consulta de información a nivel mundial, con audiencias que solamente en las redes más populares superan los mil millones de usuarios activos.
A pesar de que una crisis en una organización puede generarse por otras circunstancias, tarde o temprano, detona en redes sociales. Un incidente, que se derive de las operaciones de la empresa, puede “explotar” en la web mucho antes de que la entidad lo espere.
Por eso, es indispensable que las organizaciones enfoquen su estrategia de crisis de una forma integral, en donde las diferentes áreas del negocio comprendan el rol que cada uno tiene, así como su responsabilidad para sustentar sus planes. Una gestión inteligente de riesgos que incorpore las tres líneas de defensa de la organización, así como los programas de continuidad del negocio y comunicación, son clave como factor diferenciador entre otras entidades menos preparadas.
Es también importante contar con aliados de negocio que cuenten con las herramientas necesarias para monitorizar la información en las redes sociales que se genere de una crisis, o que puedan llevar a una crisis, con el fin de asegurar de forma anticipada un control proactivo para mitigar cualquier impacto o para defenderse en tiempo real en el momento en que se vea implicada por un efecto negativo en la Web.
Los directivos y la alta gerencia en las empresas, deben estar conscientes de que una crisis en la actualidad, tiene un mayor impacto en el público, por lo tanto, los planes de manejo de crisis que contemplaban ciertos incidentes, hoy deben de actualizarse tomando en cuenta una gestión integral y estratégica del negocio, que contemple el criterio y experiencia en riesgos de expertos en el tema.
(*)Gerente Ciberseguridad Deloitte
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