Nectalí Zeledón
La tropa de Van Gaal es letal con espacios y torpe sin ellos, sin embargo salvó el prestigio por la falta de agresividad de los atacantes de Australia y por la confianza en sí mismo de Memphis, quien determinó la victoria 3-2 y más de la mitad del boleto a los octavos de final.
Leckie pudo cambiar la historia del encuentro. Segundos antes del tanto de Memphis, el volante australiano recibió en el área y en vez de disparar, centró con fuerza a Cahill, quien con el pecho remató a la portería.
El tanto de Memphis cambió el rumbo del juego. A partir de ahí Holanda le quitó protagonismo a Australia. De Jong pudo aumentar la ventaja holandesa con un disparo que sacó el portero Ryan, quien evitó mayor sufrimiento a su equipo, golpeado moralmente por la ocasión perdida previo al tanto que los dejó eliminados del grupo B.
La defensa de Australia falló una vez y lo pagó caro. Robben robó el esférico en el medio campo, se escapó con velocidad y definió con potencia y abajo para el 1-0. Australia respondió en el minuto siguiente.
Balón en largo a la espalda de los defensores holandeses y Tim Cahill (21) de bolea, con un bombazo igualó el desafío.
El nuevo estilo de Holanda, bien parada atrás y buscando a Robben y van Persie, mostró flaqueza ante una Australia seria en su planteamiento, que incomodó en la presión y estuvo atenta en las coberturas. Solo falló al momento de sentenciar.
Boleto en sus manos
Los holandeses tendrían matemáticamente el boleto a los octavos de final como líder de grupo si España y Chile (1:00 p.m.) empatan en su duelo.
Si España gana por más de cinco goles a Australia en el último duelo, haría seis unidades y Chile tendría que bapulear a Holanda por la misma diferencia, resultado que se ve imposible por lo que han mostrado los holandeses.





