Nectalí Zeledón y Maynor Salazar
Un partido en el que Brasil aspiraba a ser el favorito para llevarse la victoria, terminó siendo el gran escenario para que Guillermo Ochoa, portero mexicano, luciera sus habilidades y mantuviera un empate 0-0 durante los 90 minutos de este partido en el Mundial Brasil 2014.
México hizo lo propio: aguantó, defendió bien y no dejó que los creadores de Brasil elaboraran jugadas con balones filtrados ni en las bandas.
El equipo sudamericano se vio inocente en las pérdidas de balones y esto fue aprovechado por México, pues durante todo el partido trató de notar el gol, disparando desde fuera del área.
El portero mexicano detuvo por lo menos cuatro jugadas claras de gol de Brasil. La última fue un cabezazo de Thiago Silva que rechazó con el antebrazo derecho. El partido continúa 0 – 0.
Brasil cedió la iniciativa al equipo mexicano. Los aztecas no desaprovecharon la oportunidad y trataron de anotar el primer gol disparando desde fuera del área. No arriesgaron en penetrar para no dejar la media cancha con pocos jugadores y así prevenir una contra de Brasil.
Guillermo Ochoa fue el responsable de que Brasil y México concluyeran el primer y segundo tiempo sin goles. El arquero mexicano se creció ante el cabezazo de Fred (36) y el disparo de Paulinho (44) a quemarropa.
El encuentro presentó todos los ingredientes de un gran desafío: futbol, jugadas bruscas y buenas acciones individuales.
México supo tapar los espacios a Brasil en el arranque. Se tomaron la media cancha y atacaron con muchos efectivos. Los cariocas estuvieron incómodos y en su intento por recuperar el balón repartieron patadas al igual que su rival.
La tensión bajó con las disparos de Fred y Paulinho, ambos tras jugadas a balón parado. El juego colectivo de Brasil no funcionó por lo bien parado que estuvo México. Para contrarrestar, la tropa de Felipe Scolari optóo por transiciones rápidas para llegar al marco defendido por Ochoa, quien fue el más sobresaliente durante todo el partido.







