El Top Star, el balón oficial del Mundial de 1958, que ganó Brasil a Suecia, estuvo a punto de quedar en poder del árbitro central de aquella final, el francés Maurice Guigue.
El banco de Brasil protestó por la actitud de Guigue, quien pretendía llevarse a casa una pieza de valor histórico para el futbol, pero él, escudado en su autoridad, ignoró olímpicamente los airados reclamos hasta que el masajista brasileño Mario Américo apareció de la nada y de un manotazo le arrebató el balón y huyó con él hasta los vestuarios en medio de la ovación de sus compatriotas.
Fuera de protocolo
Brasil celebraba su primer título mundial en el estadio Rasunda, de Estocolmo, cuando un hecho insólito para las normas de etiqueta, el protocolo y la diplomacia se registró en la cancha: mientras su majestad el rey Gustavo Adolfo felicitaba a Pelé y compañía, quizá llevado por la euforia, unos dicen que por el alcohol; el dentista Mario Drige abrazó al Rey y le dio varias palmaditas. Sorprendido, el monarca apenas dijo que había disfrutado del partido.
Militares sin experiencia
El jefe de Estado de Corea del Norte, Kim Il-Sung, eligió a dedo a los 22 futbolistas que jugaron el Mundial de Inglaterra. Todos eran militares y ninguno tenía experiencia en el futbol profesional. La primera sorpresa en el Mundial de 1996 la propinó su país al derrotar a Italia con un gol del sargento Park Doo Ik.
Accidentado
En los primeros ocho encuentros del Mundial de 1962 disputado en Chile se registraron 24 bajas por lesión. La principal víctima fue el soviético Dubinskiy, quien sufrió una fractura en la tibia durante el brutal partido contra Yugoslavia y, según los informes médicos de la época, no pudo volver a jugar al futbol.
Friccionado
Como la batalla de Santiago es conocido el partido del Mundial de 1962 que Chile ganó a Italia. A los ocho minutos el italiano Ferrini ya había sido expulsado. La policía tuvo que entrar dos veces en la cancha para separar a los jugadores.
Violentos
La selección de Yugoslavia fue que más pegó a sus rivales en el Mundial de Chile. Las peores grescas protagonizadas por los balcánicos fueron en los partidos contra la Unión Soviética y Checoslovaquia. En el compromiso contra los checos el árbitro amenazó con echar a los 22 jugadores.
Grupo reducido
Hay más de 200 países afiliados a la FIFA y, sin embargo, en los últimos 50 años, 20 de los 24 finalistas del Mundial fueron equipos de cinco países: Brasil, Argentina, Italia, Alemania y Holanda. Además, España, Francia e Inglaterra llegaron a una final y la ganaron.
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