Rezaye Álvarez M.
Un panorama de desabastecimiento, crisis y escasez de agua se prevé producto de la incidencia de El Niño en Nicaragua.
Según el ecólogo Jaime Incer Barquero, “la tendencia es que los ríos se sequen más de lo que están ahorita”. Además de la falta de lluvia, la deforestación es otro factor que propicia la sequedad en estos cuerpos de agua.
La disminución de las aguas no solo será en las superficiales. Según Incer, las aguas subterráneas también se verán afectadas porque dependen de la lluvia para recargarse.
Especialistas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) prevén que el fenómeno de El Niño, que se instalará en Nicaragua en 2014, tenga un comportamiento similar al ocurrido en 1997.
Incer Barquero, aseguró tras impartir una conferencia sobre medio ambiente en la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) que “teniendo en cuenta cómo se comportó el invierno en mayo, que nunca se había comportado así, es de esperarse que los efectos sean más graves de los que hemos tenido en décadas pasadas”.
El ganadero Marcos Téllez, con propiedades en El Ayote y Santo Domingo, lamentó no estar preparado con un plan secundario, cuando el pasto que tenían programado para el verano se les agotó. ¿Qué podemos esperar, la mortandad del ganado?, se preguntó.
“Estamos en un desierto y ni el Magfor, ni el INTA dicen nada, lo peor es que el Gobierno descansa en la UNAG, y esa organización no nos ha apoyado a los ganaderos”, sostuvo Téllez.
Denis Cruz, propietario de fincas en Río San Juan y Santo Domingo, comparte opinión con Téllez, y aseguró que una medida inteligente es vender los animales al matadero, y buscar recursos para mantener el hato.
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BAJAN NIVELES DE AGUAS SUPERFICIALES
José Antonio Milán, asesor técnico del Ineter, expresó en una conferencia de prensa el lunes 9 de junio que hay registros de “ligeros descensos” de los niveles de agua del lago Xolotlán y el Cocibolca.
Sin embargo, “esos descensos, al compararlos con iguales períodos de Niños, no han sido tan significativos. Esto se debe a que acabamos de salir de un período de hace tres años para acá con una Niña y climas neutrales que permitieron que los cuerpos (de agua) estuvieran bien recargados”, afirmó Milán.
Los datos proporcionados por Ineter indican que el lago Xolotlán hasta este domingo 8 de junio estaba a 38.46 metros sobre el nivel del mar (msnm), mientras que su norma histórica es de 35.9 msnm.
Según Milán, estas cifras demuestran un descenso, pero este cuerpo de agua todavía “está bastante alto en relación con la norma histórica”.
Incer Barquero explicó que “si cae menos lluvia y se infiltra menos agua, las fuentes subterráneas disminuyen, y el abastecimiento de agua a las comunidades se vuelve más crítico”.
CANTIDAD DE AGUA PER CÁPITA AL AÑO DISMINUYE
Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), en 2012, cada nicaragüense tenía disponibilidad a 27,624 metros cúbicos de agua al año.
Teniendo en cuenta que cada metro cúbico equivale a mil litros, entonces tenemos que para 2012, cada nicaragüense tenía disponibilidad a 27,624,000 litros de agua.
Salvador Montenegro Guillén, director del Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos (CIRA-UNAN), aseguró que a pesar que esa cifra es impresionante, la cantidad de agua disponible per cápita al año ha disminuido en los últimos veinte años.
Montenegro vuelve a las cifras de la FAO, que establecen que para 1992 había una disponibilidad total de recursos hídricos renovables per cápita de 38,052 metros cúbicos.
Es decir, que entre 1992 y 2012 se produjo una disminución de la cantidad de agua por habitante de 10,428 metros cúbicos por año.
Para Montenegro, esta disminución se debe a la baja en la cantidad de precipitaciones y al aumento de la población en ese período de tiempo.
ADMINISTRAR EL AGUA
En Nicaragua existe la Ley 699, que crea la Comisión de Desarrollo Sostenible de la Cuenca Hídrica del lago Cocibolca y el río San Juan, aunque en la realidad esta no tiene ningún efecto sobre el manejo de los recursos hídricos.
Según Montenegro, es de vital importancia la aplicación de la misma, porque “la administración permite hacer el uso de las aguas superficiales en las diferentes aplicaciones en el país”.
Ante la incidencia de fenómenos climáticos extremos como sequías, en este caso producto de la influencia de El Niño, Montenegro valoró necesaria la administración de los suelos y de las aguas, como una medida de adaptación a este tipo de situaciones.
“Cuando hablamos de administración de suelo nos tenemos que referir a la cobertura forestal, y para poder administrarlos tenemos que tener un proceso, que sería el Plan de Gestión de las Cuencas Hídricas, la gestión integrada de los recursos hídricos”, afirmó Montenegro.
(Colaboración de Tatiana Rothschuh).
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