Dictadura absolutista
En reciente diálogo que sostuvieron los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y el presidente inconstitucional Daniel Ortega, declararon en conclusión los obispos que es difícil que el señor presidente Ortega deponga sus ambiciones absolutistas de poder y se abra democráticamente en bien de toda la población y, que le han dado un tiempo prudencial para que dé respuesta a la interpelación.
Las razones que se dan para pensar que Ortega sea un dictador absolutista son las siguientes:
a) Usa su casa de habitación en donde funciona tanto el despacho presidencial como la secretaría del FSLN, fundiendo y confundiendo Estado/Partido; b) Empeñó la soberanía de Nicaragua a un ciudadano chino por la suma de 40,000 millones de dólares por cien años con el objetivo de construir un gran Canal Interoceánico que cruzará el Gran Lago de Nicaragua; c) Mandó a destruir dos históricos monumentos de administraciones anteriores: la Concha Acústica y el Faro de La Paz; d) Usa a los boxeadores que pelean internacionalmente con propaganda política en sus atuendos, ¿por qué no usar el emblema nacional en sus camisetas y calzonetas que emotiva y enaltece al atleta? Uno se pone incómodo cuando observa esto en la TV. ¿Cómo se sentirá el boxeador y sus acompañantes que los usan políticamente? e) Tanto las elecciones presidenciales como las municipales se clasifican anómalas y fraudulentas. En fin, el presidente Ortega se arroga la potestad de cambiar toda la estructura gubernativa a su gusto y antojo.
Para que el señor Ortega se sensibilice espiritualmente como ser humano, tiene que nacer de nuevo muchas veces. Séneca: “El ser humano es para el ser humano, algo sagrado”.
La primera dama Rosario Murillo habla de paz, como lo hace el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y también el presidente de Cuba, Raúl Castro, pero la paz no está entre el final y el comienzo del conflicto; la verdadera paz está en la meditación, en la reflexión intuitiva. Matar a otro por la paz es la estupidez de las ideologías.
Lo que pasa en Venezuela es un reflejo de lo que puede pasar en Nicaragua. Si el gobierno venezolano no se une con la oposición y comparten el poder, Venezuela se paralizará social y económicamente con peligrosidad que se convierta en una guerra fratricida.
Armando Lau Gutiérrez
Un intolerable infierno
“He visto a los más grandes espíritus de mi generación arrastrarse de madrugada por las calles de los negros, en busca de la droga urgente, imperiosa”, afirmó Allen Ginsberg.
Ahora los estupefacientes, casi siempre con bebidas etílicas, son derrochados por unos 48,000 jóvenes de entre 14 y 18 años y que anuncian serios peligros de liarse con el cannabis y la cocaína.
Son el 2.2 por ciento de la población. Pero el fenómeno ya es alarmante, produciendo las secuelas de la falta de recuerdo, el abandono de las aulas y las discusiones, pueden ser los primeros indicios del problema. Los narcóticos también están en la raíz de los siniestros de circulación.
La droga cuanto más se consume, con más imperiosidad se necesita. El vendedor ofrece, al adolescente incauto, que le “llevará al paraíso”, pero se calla que el precio que pagará es la propia autodestrucción, el deterioro físico y psíquico y que transformará el paraíso de unos instantes en un prolongado e insoportable infierno.
El combate contra el comercio y el derroche de narcóticos. La voluntad de parar esta nociva amenaza para la sociedad, que suscita el asesinato, el terror y favorece la devastación física y emocional de muchos mortales, reclama un pacto político, colaboración internacional y la ayuda de todos.
“Desde el fondo de la angustia, del miedo y de los fenómenos de evasión, como la droga, típicos del mundo contemporáneo. Emerge la idea de que el bien y la felicidad no se obtienen sin el esfuerzo y el empeño de todos”, afirmó San Juan Pablo II.
Clemente Ferrer
Controversia sobre Israel y Palestina
He leído una nota del señor José Ramón Ramos publicada en este Diario el pasado 28 de mayo del corriente año, en la que lamentablemente tergiversa las realidades históricas.
El señor Ramos trata de negar el derecho del pueblo palestino a tener su Estado, quizá porque está influido por las ideas del movimiento sionista que siempre ha tratado de crear conceptos religiosos del conflicto para tapar sus objetivos racistas y expansionistas. Palestina es la cuna de las tres religiones islámica, cristiana y judía, que convivieron allí sin ningún problema hasta que dio inicio el movimiento sionista para engañar a los judíos y empujarlos a emigrar a Palestina.
1917, a raíz de la Declaración Balfour, la población judía en Palestina no alcanzaba siquiera el seis por ciento y el 94 por ciento era palestino. Ese seis por ciento ahora es la mayoría por todas las masacres que cometieron en Palestina, por la destrucción de aldeas completas, la evacuación de la población palestina que ha venido sustituyendo por emigrantes judíos de todo el mundo.
En 1994, según los acuerdos de Oslo, Israel se retira de la ciudad de Jericó, reconociendo que este es un territorio palestino. Jericó es la ciudad más antigua del mundo, data de hace más de diez mil años, de esa manera, el mismo Israel reconoce que Palestina es la civilización más antigua del mundo.
El señor Ramos habla de la cultura, la moneda, el idioma. ¿Sabe desde cuándo existe el folclor palestino reflejado en su baile, el Dapka? Existe desde hace más de tres mil años. ¿Me puede usted decir si existe folclor israelí y desde cuándo?
El hummus y el falafel son comidas autóctonas de los árabes, pero los dirigentes israelíes ofrecen nuestra comida a los visitantes a Israel como si fuera comida judía. Y el colmo es que introducen el vestuario palestino como un vestuario israelí. Israel no tiene cultura propia, todo, hasta hoy, lo ha robado de la cultura palestina. Con respecto a la moneda palestina, esta existió mucho antes de la creación del Estado de Israel.
Ya existe el rechazo del mundo a la política represiva que aplica el estado de Israel en contra el pueblo palestino, la construcción de asentamientos y el robo de tierras al pueblo palestino. El mundo apoya el reconocimiento al derecho del pueblo palestino a tener un Estado libre soberano e independiente, a la liberación de los prisioneros palestinos, al derecho al retorno de los refugiados palestinos.
Una gran parte de los emigrantes que manda el movimiento sionista a Palestina ni siquiera son judíos de religión, son cristianos, la construcción del estado de Israel fue a costa de los derechos del pueblo palestino, esos territorios eran todos palestinos, no había asentamientos, ni muros, de repente el movimiento sionista puso ahí un país como quien abre un negocio, y encima de eso, se expandieron hasta desplazar al pueblo palestino que son sus habitantes ancestrales.
Suad Marcos, palestina nacida en Nicaragua
Caricaturista de vacaciones
Informamos a nuestros amables lectores que por encontrarse de vacaciones nuestro caricaturista, Manuel Guillén, del jueves 12 al viernes 27 de junio corriente estaremos publicando caricaturas que ya fueron divulgadas pero conservan su actualidad.
Agradecemos su atención.
El Editor
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