“Si me ponen cascarillas yo les renuncio”, aseguró ayer el recién nombrado magistrado del Tribunal de Apelaciones de Estelí, Roberto Petray. LA PRENSA/M. ESQUIVEL
Elízabeth Romero y Martha Vásquez
La dirección de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) está acéfala. Su director Roberto Petray, renunció de forma sorpresiva luego que aceptó el cargo como magistrado del Tribunal de Apelaciones de Estelí.
[/doap_box]
Petray rechazó que su nombramiento a ese cargo esté relacionado con el reciente diálogo entre los obispos y el Gobierno, o que sea una estrategia del Gobierno de callar de esa forma a esa organización como al presidente de la misma, monseñor Juan Abelardo Mata.
A su criterio, fue nombrado por sus méritos como defensor de derechos humanos. Petray aseguró que como magistrado buscará la transparencia, prometió procurar hacer justicia y enmendar muchos errores que se cometen. A su vez, dijo que si hay corrupción lo va a señalar “aunque me corran mañana”.
Por su parte, monseñor Mata recordó que la ANPDH es una institución de la cual sigue como presidente. “Yo tengo mis convicciones, lo que juzgo decir lo digo” , indicó Mata.
La presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Alba Luz Ramos juramentó ayer a Petray, quien asegura que hace un año había introducido su solicitud para optar a una magistratura y por eso le sorprendió el anunció vía telefónica que le hizo el vicepresidente del poder judicial, magistrado Marvin Aguilar, el viernes pasado.
El magistrado Francisco Rosales dijo que el nombramiento puede despertar muchas suspicacia, pero la CSJ tiene derecho a nombrar magistrados de apelaciones después de tres nombramientos por concurso y Petray gozaba de ese derecho.
Roberto Petray nuevo magistrado del Tribunal de Apelaciones
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A