San Salvador/ ACAN-EFE
El presidente salvadoreño Salvador Sánchez Cerén pidió este lunes el apoyo de los gremios empresariales al plan fiscal propuesto por el Gobierno anterior por unos 1,320 millones de dólares, que está pendiente en el Parlamento.
La ANEP, cuyos dirigentes no hicieron declaraciones, señaló posteriormente en un comunicado que está “solicitando que no se lleve a cabo una reforma fiscal que afectará a todos los salvadoreños”.
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Sánchez Cerén declaró a los periodistas que los dirigentes empresariales expresaron su disponibilidad de respaldar el plan fiscal, que incluye bonos y nuevos impuestos, al que han hecho y seguirán haciendo observaciones.
La reunión, celebrada en la Casa Presidencial, fue más allá de las medidas fiscales, ya que “hemos coincidido en que tenemos que trabajar por todo el tema del crecimiento económico”, apuntó.
Este fue el primer encuentro de Sánchez Cerén con los máximos directivos de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y otros gremios empresariales desde que asumió la Presidencia el pasado 1 de junio, aunque antes se había reunido con ellos como mandatario electo.
Las medidas fiscales han sido rechazadas en principio por la mayoría de partidos políticos en la Asamblea Legislativa y por los gremios empresariales.
Sánchez Cerén indicó que, de parte del Gabinete Económico, que le acompañó en la reunión, “se les ha dado respuesta a las observaciones que han presentado” los empresarios, que también enviarán otros señalamientos posteriormente.
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