Aunque nuestras expectativas deseaban un giro espectacular que le permitiera escapar de las actuaciones mediocres que lo han atenazado, Erasmo Ramírez se tomó su tiempo, y al menos ayer, dejó plantada la semilla de la esperanza.
Ramírez, quedó a un out de la victoria ante Tampa Bay, vencido 3-0 por Seattle, al ser retirado tras lanzar 4.2 innings en blanco, en los que esquivó cuatro hits y propinó cinco ponches, pero batalló con su puntería, al otorgar cinco boletos.
- 8-1
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En la campaña tiene 1-4 y 5.97, con 45 hits (nueve jonrones) 25 carreras limpias, 18 bases y 33 ponches en 37.2 innings. Su whip es 1.67.
Joe Beimel, quien lo relevó y solo sacó dos outs, fue el ganador. Robinson Canó, empujó dos carreras.
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Fue un desempeño con claros y oscuros por parte del nica, que mantuvo su récord en 1-4 y mejoró de 6.82 a 5.97 en su efectividad.
“Su control no fue bueno, pero en momentos tuvo comando de sus picheos secundarios haciendo fallar a bateadores de calidad con envíos alejados del centro del plato”, dice Scott Weber de SBNation. Erasmo mostró descontrol desde el inicio, al ceder bases a Ian Desmond y James Loney en el primer episodio, pero escapó sin daño.
Y tras resolver el segundo inning sin más problemas que un hit de Yunel Escobar, saltó al tercero en el que boleó a Kevin Kiermaier, pero salió ileso y hasta ponchó a Evan Longoria en esa entrada.
David De Jesús abrió el cuarto con hit y Matt Joyce le siguió con otro al short, pero apretó con ponches a Escobar y José Molina, más una rola, para pintarlo en blanco.
Después de eliminar a Kiermaier y Longoria, Loney le disparó doble y una base a Ben Zobrist decretó su salida. De lo demás, se encargó el bullpen de Seattle.
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