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Acevedo explica que el 51 por ciento de los graduados universitarios encuentra ocupación fundamentalmente en el comercio, luego en la administración pública y también los servicios de enseñanza.
[/doap_box][doap_box title=»El empleo en Estados Unidos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Durante la Gran Recesión, entre diciembre de 2007 y julio de 2009, la mayor economía del mundo perdió unos 8.4 millones de empleos y, cuando Barack Obama llegó a la Presidencia, hace cinco años, cada mes desaparecían unos 700,000 puestos de trabajo.
El mes pasado, los sectores de servicios profesionales, el cuidado de la salud, los bares y restaurantes y el transporte registraron un aumento de empleo.
Pero dos sectores claves, las manufacturas y la construcción, que tienen empleos bien pagados y con un efecto mayor en el resto de la economía, apenas ganaron en conjunto unos 16,000 puestos de trabajo.
Las remuneraciones medias por hora subieron un 0.2 por ciento en mayo, hasta 24.38 dólares, y han crecido un 2.1 por ciento en 12 meses. El número total de personas empleadas, que son 138.5 millones, ha superado los 138.4 millones alcanzados en enero de 2008.
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Los egresados universitarios de los Estados Unidos de este año tendrán que ser más creativos para conseguir el empleo que quieren.
El índice de desempleo de los egresados universitarios de entre 22 y 27 años bajó a 5.6 por ciento en 2013, mientras que era de 6.4 por ciento en el momento más álgido de la recesión, en 2009.
Entre los graduados de 22 años que encontraron empleo en los últimos tres años, más de la mitad lo hizo en puestos que no exigían un título universitario, dijo John Schmitt, un economista laboral del Centro de Investigaciones sobre Economía y Políticas en Washington.
Muchos graduados han recorrido vías no tradicionales para encontrar empleo en los campos buscados. Rory Molleda, de 22 años, comenzó una pasantía no rentada en el equipo de futbol DC United de Washington una semana después de terminados sus estudios en el Guilford College de Greensboro, Carolina del Norte, hace un año.
Cuarenta solicitudes de empleo después, logró obtener a través de relaciones un puesto rentado en otra compañía que no era exactamente lo que quería. En enero consiguió su “empleo soñado” como coordinador de operaciones del equipo de DC United y dijo que se siente afortunado.
“Un amigo tuvo que trasladarse a Idaho luego de presentarse a 120 empleos”, dijo Molleda, quien vive con sus padres en el norte de Virginia. El amigo encontró empleo como cronista en un diario y luego se trasladó a Oregon para comenzar en otro empleo, dijo Molleda.
A casi cinco años de iniciada la recuperación, los jóvenes educados aceptan empleos que no habrían aceptado hace una década, dijo Kevin Scott, un consultor en Atlanta que trabaja con empleadores.
MÁS OFERTA QUE DEMANDA
“Si bien los graduados tienen en la actualidad más posibilidades de conseguir empleo, es improbable que obtengan un empleo para el que están calificados o que esté relacionado con su especialidad”, dijo Scott, cuya compañía se llama Addo Institute. “Como hay más oferta que demanda, los empleadores consiguen graduados que trabajan más horas por menos dinero”.
Los jóvenes también tardan más en iniciar la vida adulta. Retrasan la compra de una vivienda y algunas grandes compras debido a la deuda estudiantil y el escaso empleo.
La compra de viviendas por parte de quienes tienen deuda por préstamos para estudios se contrajo en 2013 por segundo año consecutivo, dijo el mes pasado el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
Los adultos jóvenes sin deuda de estudios tienen un patrimonio neto siete veces superior al de quienes están endeudados, indicó un informe de Pew Research.
“Han hecho todo lo correcto y tienen las habilidades apropiadas”, dijo Schmitt. “Se sale de la universidad en mucho mejores condiciones que antes de ingresar, y en promedio las perspectivas son mucho mejores”.
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