Se estima que en Malacatoya hay unos 19 mil habitantes y la demanda por años ha sido que el Gobierno municipal los priorice. LA PRENSA/L. VARGAS

Demandan más apoyo

Los pobladores de Malacatoya, Granada, alzaron su voz esta semana para demandar de las autoridades locales más apoyo en salud, transporte, vivienda y un terreno para un nuevo campo santo. La zona ubicada a escasos 25 kilómetros de la ciudad ha estado abandonada históricamente por todos los gobiernos, según sus habitantes.

Lucía Vargas C.

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La alcaldesa Julia Mena dijo que seguirán trabajando en mejorar la calidad de vida de estas comarcas, por lo que anunció que van a garantizar el agua potable a todas las comunidades de la zona.

El titular del MTI, Pablo Fernando Martínez, quien inauguró recientemente diez kilómetros de adoquinado, dijo que gestionará para ver qué se puede hacer para cambiar los buses.

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Los pobladores de Malacatoya, Granada, alzaron su voz esta semana para demandar de las autoridades locales más apoyo en salud, transporte, vivienda y un terreno para un nuevo campo santo. La zona ubicada a escasos 25 kilómetros de la ciudad ha estado abandonada históricamente por todos los gobiernos, según sus habitantes.

“Hay un problema con el transporte en esta zona, los buses ya están obsoletos, son peligrosos porque presentan problemas en la dirección y nos sentamos en los alambres de los asientos”, dijo Pablo Ramírez, quien fue delegado por la comunidad para exponer las urgencias ante las autoridades locales y nacionales.

Dijo que estos buses trasladan a más de 90 personas en cada viaje y en muchos casos cargan hasta cien quintales de arroz, lo que pone en riesgo la vida de los usuarios.

Ramírez refirió que la demanda de la comunidad es que haya unidades nuevas y cómodas para que la gente viaje segura.

Demandaron medicinas para el centro de salud ubicado en la comarca Los Ángeles. “Aquí es una zona agrícola, se usan mucho los insecticidas y a veces hay hombres que caen abatidos por esos insecticidas y no hay medicamentos para salvar esa vida”, expuso Ramírez.

Ramírez comentó que urge un cementerio. “Aquí se están enterrando los difuntos, pidiéndole permiso al que está dormido, no hay cementerio”, dijo el señor.

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