Viaje por los laberintos

Douglas Blanco publicó en febrero de este año su cuarto poemario. Esta vez el cuerpo de poemas lleva por nombre Caminos, esa calzada por donde se extiende una poesía amorosa, existencial y cuyo nota constante es la ausencia, la pérdida de los valores humanos, y la decencia de la que es presa el mundo.

Douglas Blanco publicó en febrero de este año su cuarto poemario. Esta vez el cuerpo de poemas lleva por nombre Caminos, esa calzada por donde se extiende una poesía amorosa, existencial y cuyo nota constante es la ausencia, la pérdida de los valores humanos, y la decencia de la que es presa el mundo.

Adónde van los caminos de Douglas Blanco? Tal vez sus versos contesten la interrogante para las distintas veredas por donde transitamos. En esos laberintos de la vida diaria el poeta retoma unos versos de Ernest Hemingway para indicar el tiempo que vivimos, “Primero pides prestado y después pides limosna”. En concordancia su poema Los pobres , reflexiona: “La extrema indigencia material es llaga crónica para los pobres del mundo”.

EL ESPÍRITU DE LAS COSAS

Caminos , es un poemario que también habla del espíritu milenario de las cosas: “Nada se construye sin el eco de la piedra”. Así ilumina esa estrecha escalera de caracol por donde vagamos con “pasos nuevos que pisan viejas huellas”.

EL AMOR ERMITAÑO

Esta poesía habla con igual intensidad de “Aquel amor que se volvió ermitaño”, o de la paradoja del porqué mientras hay tanta comida en el mundo la gente muere de hambre. Aquí se expone la preocupación por ser y estar en este mundo dual donde solo hay salvación en la belleza del arte.

Para Guillermo Rothschuh Tablada, los versos de Douglas se inscriben en “una poesía transparente, es porque no está contaminada de párrafos a un prócer antiguo o a un político de ocasión. Esa poesía de compromiso con una doctrina política o con una parroquia de aldea. Ese poeta que le llaman independiente, libre, bajo el paraguas del anarquismo, pero que no lo obliga la cobardía”, poesía en El mundo esconde su sueño.

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Nada más……

Douglas Blanco

Pero el héroe nace cuando muere

y la hierba verde renace de los carbones.

Ernesto Cardenal

Nada más pueril

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De su poemario La guerra final, Blanco desmitifica el fin del mundo desde la invasión de seres extraterrestres o la llegada de profetas que vienen a la Tierra y lo sitúa en la destrucción del hombre y la naturaleza.

“El hombre puede destruir la humanidad con su comportamiento. Lo que trato es plantear una visión respetuosa de lo que puede ser el fin del hombre”, explica.

Las constantes en su poesía son el amor, la búsqueda de mejores condiciones de vida para la humanidad, y la pasión que siente por su entorno. Sus libros están a la venta en las principales librerías del país.

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que el sofisma irredento

de las interrogantes miradas.

 

Nada más cruel

que la estrofa sostenga

oriflamas tiránicas.

 

Nada más hermoso

que el cielo deje caer

estrellas candorosas.

 

Nada más feliz

que la humanidad sintiera

la presencia de Dios.

Sin caminos

Douglas Blanco

He vencido al ángel del sueño, el funesto alegórico:

él galopa en la respiración y su paso es de beso:

él es el propietario de las mesetas inaccesibles,

su material de alfombra piso en silencio,

su luz de amapola muerdo con delirio.

Pablo Neruda.

Un crepúsculo que nace sin dobleces

y sin ser buscado se esconde con su miedo.

 

Teme antes que su sino lo amenace

y sin haber soñado destruye sus ensueños.

 

Obliga al pecado a fijar estrellas

y llena con ombligos todas las miradas.

 

Endulza con parodias todos los gemidos

y esparce las espigas por mundos sin caminos.

¿A qué veniste?

Douglas Blanco…

…cómo de una semilla dulce

puede salir un fruto amargo.

Dante

A Santiago Lorenzo Blanco Soza.

Si no veniste para ser necesario,

y no indispensable, a la familia y

a la sociedad: a qué veniste?

 

Si no veniste para educarte,

siendo la aspiración más sensata,

de todo ser humano: a qué veniste?

 

Si no veniste para respetar, a honrar,

a tus padres, familiares y demás personas,

que forman la sociedad: a qué veniste?

 

Si veniste, solo, para engrosar

las filas de los lacras

de la sociedad: para qué veniste?

 

Si no veniste para ser hombre bueno:

Buen hijo, buen padre, buen ser humano:

A qué veniste? A qué veniste? A qué veniste!!!

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COMENTARIOS

  1. Si no es de Ruben Dario
    Hace 12 años

    Si no es del gran Ruben Dario, yo no lo leo. 

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