Lucydalia Baca Castellón
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en Inglés) ha propuesto actualizar la normativa de etiquetado de los alimentos —que estableció hace veinte años— para garantizar al consumidor una mayor comprensión de la ciencia de la nutrición, actualizar la información, conocer el tamaño de las porciones y destacar información relevante.
Con estos cambios la instancia pretende garantizar al consumidor la información necesaria para desarrollar prácticas alimenticias sanas. De aprobarse los cambios promovidos por la FDA, las nuevas etiquetas nutricionales deberán incluir información sobre los azúcares añadidos, actualización de los valores diarios requeridos de sodio, fibra y vitamina D, cantidad de potasio y vitamina D que contiene el alimento.
Según el FDA, esto es importante porque dice qué proporción de ciertos nutrientes se consumen en una comida específica en el contexto de la dieta total del día.
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La información sobre el contenido de calcio y hierro, grasas totales, grasas saturadas y grasas trans seguirá siendo obligatoria. Se eliminará la información sobre las calorías provenientes de las grasas porque los estudios muestran que el tipo de grasa es más importante que la cantidad.
Lo referido al contenido de vitaminas A y C será opcional para el empresario que desee incluirlo. Según la instancia, estos cambios permitirán al consumidor una mayor comprensión de la ciencia de la nutrición.
La modernización de las etiquetas también afectará lo referido con el tamaño de las raciones. Esto con el fin de reflejar los patrones alimenticios actuales, ya que estos han cambiado mucho desde que se establecieron las normas de etiquetado hace veinte años.
“Por ley la información de la etiqueta en cuanto a tamaños de porción debe corresponder a lo que la gente realmente come, no a lo que debería comer”, argumenta el FDA en su propuesta.
También se pretende exigir que los productos envasados que se consumen en una toma, incluidas las bebidas, sean etiquetados como una sola porción y se declare la información nutricional y de calorías para el paquete entero.
Mientras que para paquetes más grandes que podrían consumirse en una o varias raciones, los fabricantes tendrán que ofrecer etiquetas con dos columnas para indicar la información nutritiva y de calorías por porción y por envase.
También el diseño renovado de las marcas deberá resaltar el contenido de calorías y el tamaño de las porciones, ya que esto facilitará relacionar el consumo del alimento con problemas de salud pública como la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
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