Elízabeth Romero
Un conversatorio entre el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza y representantes de organizaciones no gubernamentales, entre otros actores sociales, fue aprovechado por la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez, para denunciar graves violaciones de derechos humanos que enfrentan los pueblos indígenas y afrodescendientes del Caribe nicaragüense.
[/doap_box]
El diálogo fue a propósito de la 44 Asamblea General de la OEA dedicada al tema “Desarrollo con Inclusión Social”, que se celebra en Asunción, Paraguay, donde participa Núñez junto al director ejecutivo de ese organismo, Mauro Ampié.
Núñez expuso la situación de los pueblos mayangnas que sufren la destrucción de sus territorios ancestrales, en especial la reserva de Biosfera Bosawas.
Ahí narró el despojo por parte del Consejo Supremo Electoral del escaño como consejera de la circunscripción siete de Puerto Cabezas, de una representante del pueblo miskito por Yatama, en las recientes y cuestionadas elecciones regionales. También expuso la amenaza que representa para los pueblos afrodescendientes la construcción del canal interoceánico, que atravesará por territorios sin permiso o consulta de nadie.
Núñez recordó que los afectados recurrieron ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por inconstitucionalidad de la Ley del Gran Canal, sin embargo, fue rechazado junto a otros 32 recursos. La defensora de derechos humanos manifestó sus esperanzas de que la declaración de la 44 Asamblea General sea un instrumento para que el Estado de Nicaragua rectifique su política de exclusión.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A