Eduardo Cruz
El Centro Carter expresó su “preocupación” pública por la reciente reelección de Roberto Rivas y demás magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), mediante un comunicado en el que también indica que esta decisión “constituye la pérdida significativa de una oportunidad para el fortalecimiento de la maltrecha institucionalidad electoral” de Nicaragua.
El comunicado del Centro Carter, fundado por el expresidente estadounidense Jimmy Carter para promover la transparencia electoral, señala que bajo el liderazgo de los magistrados electorales reelectos (por los diputados del Frente Sandinista) decayó la imagen y la credibilidad del sistema electoral del país, tras “el fraude comprobado en las elecciones municipales de 2008”.
“El gobierno y las autoridades electorales nicaragüenses tenían la responsabilidad de salvaguardar y garantizar la integridad de las elecciones nacionales de 2011. Contrariamente, en enero de 2010 los mandatos de los miembros del CSE fueron prorrogados, en clara extralimitación de las atribuciones legales del presidente de la República, mediante decreto ejecutivo comprometiéndose como resultado la legitimidad de sus nombramientos”, expresa el Centro Carter en su comunicado.
Según el Centro Carter, el 6 de noviembre de 2011, “ese mismo CSE organizó y celebró las elecciones nacionales más opacas de los últimos veinte años en Nicaragua cuyos resultados fue imposible verificar, estableciendo en consecuencia un precedente nocivo para el futuro de la democracia en Nicaragua”.
El Centro Carter reiteró que tiene la esperanza “hecha pública en repetidas ocasiones, para que los líderes y miembros de la Asamblea Nacional asuman su responsabilidad patriótica e histórica con su pueblo, y conduzcan una seria y profunda revisión del sistema electoral nicaragüense con la participación de todos los partidos políticos para que por el bien de la sociedad y la democracia de Nicaragua”.
En el documento el organismo internacional invita a “no olvidar y a prestar atención al estado de la democracia en Nicaragua para que promuevan medidas para alentar y facilitar el retorno de Nicaragua a la celebración de elecciones abiertas, justas, transparentes y aceptadas en sus resultados, como paso inicial para la construcción y fortalecimiento de un estado de derecho e instituciones democráticas que tanto merece y necesita Nicaragua”.