Carlos René Ramírez

El fomento a la producción

En los últimos días se ha comentado mucho la reforma del Banco Produzcamos y el problema de la carestía de los frijoles. Se menciona que las reformas al Banco son para incentivar el fomento a la producción, sin decir cómo lo harán. Y en cuanto al alto precio de la libra de frijoles rojos mencionan algunos funcionarios que están en búsqueda de los acaparadores o agiotistas para sancionarlos.

Naturalmente que son dos graves problemas que padece nuestra nación, precisamente por falta de buen manejo y porque lo que distingue al actual gobierno es que no da pié con bola en la mayoría de las necesidades que presentan los productores, especialmente los pequeños, que no tienen el respaldo para incentivar su producción o su productividad.

Los dos problemas que se mencionan actualmente con insistencia, se originan por falta de inteligencia en políticas que no existen para beneficiar al pequeño productor.

Qué se puede esperar de este régimen que ha sido todo el tiempo destructor de los buenos procedimientos que existían antes de su llegada al poder en 1979. Esto es un señalamiento basado en hechos reales como fue la cancelación del programa de Crédito Rural del Banco Nacional de Nicaragua, cerrado en marzo de 1988, porque la mora era inconcebible por la politización que introdujeron, pues le daban el crédito a todo mundo sin tomar en cuenta si eran productores honrados y trabajadores, si las tierras eran apropiadas para los cultivos a sembrar, sin control de las cosechas, pues únicamente les interesaba su militancia política y si no pagaban por cualquier razón les decían que no se preocuparan que les daría nuevos financiamientos y allí nació “ la cultura del no pago “.

Luego los créditos del Banco Nacional al que le habían agregado la palabra Desarrollo, fueron para los allegados al régimen, quienes naturalmente que no pagaron y quedaron ricos. El desbarajuste causado por los quebradores de bancos, dio el resultado que luego de que los sandinistas perdieron las elecciones de febrero de 1990 y entregaron el gobierno en abril de ese mismo año, el Banco perdía anualmente C$$50 millones y tuvo que ser cerrado en 1997.

Hace unos días escuché a un diputado orteguista que los gobiernos neoliberales cerraron el Banco. Sí, es cierto que lo hicieron porque los ineptos funcionarios sandinistas lo habían dejado quebrado.

El Banco Nacional de Nicaragua era un verdadero Banco de Fomento. En el Crédito Rural existían 248 agrónomos debidamente capacitados, que manejaban el crédito sin tintes políticos y cuando alguien solicitaba crédito aunque fuera para sembrar una manzana y aún en terreno alquilado, el agrónomo analizaba el suelo si era apropiada para dicha siembre, luego se le proveía de semilla mejorada, fertilizantes etc., para lograr una mayor productividad. Esto no lo hace el actual Banco Produzcamos, pero debiera hacerlo para ser un verdadero Banco de Fomento.

A mediados de 1978 el Banco Nacional contrató una firma israelí para hacer un estudio a nivel nacional para establecer el riego, lo cual no se pudo por el asalto de los sandinista. Esto era fomento de la producción.

Respecto al problema del precio de los frijoles, en ningún momento hemos oído decir que Enabas es el culpable de esto, ya que está en la obligación de estabilizar los precios y expender las cosechas que debió haber comprado para evitar los sobreprecios.

El Incei tenía 100 centros de acopio que la gente le decía los paniquines, pues cada centro estaba compuesto de 6 silos con capacidad total de almacenar 24,000 quintales, o sea un total de 2 millones 400 mil libras. El Incei compraba el 10 por ciento de la producción nacional y sí estabilizaba los precios.

¿Por qué no hace esto Enabas? Porque la incompetencia reinante está aparejada con la corrupción que caracteriza al populismo de este desgobierno.

Finalmente: ¿Qué hicieron los sandinistas u orteguistas con los cien paniquines o grandes depósitos de granos que dejó el Incei?  

El autor es especialista en cooperativismo agrícola. Trabajó en el antiguo Banco Nacional de Nicaragua.

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