Amalia del Cid
Seis meses de incertidumbre han vivido los comerciantes del Malecón de Managua, pues la Alcaldía aún no les da una respuesta concreta sobre el futuro de los locales de la que alguna vez fue considerada “zona roja”. Son 13 bares que sobreviven entre el Puerto Salvador Allende y el Paseo Xolotlán, obra que se prevé será inaugurada en estos días.
En noviembre del año pasado se confirmó que el espacio que ocupan estos negocios está en la mira de la municipalidad y que podrían desaparecer para dar paso a proyectos que estén más a tono con los planes de “embellecimiento” de la costa del lago Xolotlán.
Desde entonces solo ha habido rumores, medias palabras y ningún acuerdo firmado, señalan algunos dueños de bares del Malecón.
No obstante, se espera que la tarde de hoy lunes se realice una reunión entre propietarios y Alcaldía para discutir el futuro de esta zona comercial que nació hace 20 años, cuando unos pocos pioneros se instalaron con mesas y sombrillas a orillas del lago.
Entre ellos estaba María del Pilar Delgadillo, hoy de 43 años.
El puerto
Su esperanza, dice Delgadillo, es que la cuarta etapa del Puerto Salvador Allende se construya hacia Acahualinca y no en la zona del Malecón. Esta etapa del proyecto incluye un hotel, un centro comercial, un parque acuático, una marina y un centro de convenciones. Empezará con una inversión árabe de 35 millones de dólares “en el mes de julio o agosto”, según declaraciones de Virgilio Silva, presidente ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional (EPN).
Delgadillo lleva seis meses preguntándose qué va a pasar. “Me duermo pensando en eso, me despierto pensando en eso… Es horrible”, cuenta.
Espera que en la reunión pueda llegarse a un acuerdo para que la Alcaldía indemnice y reubique a los dueños de los locales. Pero desde ya sabe que vaya donde vaya, extrañará al Xolotlán.
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