Elvin Orozco es el rey del ponche de nuestro beisbol y aunque en su expediente tiene un partido de 19 ponches ante Madriz, dice que no se compara con el Juego Sin Hit Ni Carrera que construyó ayer contra los Dantos, en el Estadio Nacional Denis Martínez.
“Esto es el mejor juego que he lanzado en mi carrera. Es diferente a los partidos en los que he ponchado a muchos bateadores, porque en el no hit no run uno debe estar concentrado al máximo para no fallar en tus picheos”, señala Orozco, quien ayer guió al Matagalpa a una victoria 2-0 contra los Dantos, en el segundo de un doble juego, en una faena de siete entradas, con una base y nueve ponches.
Solo un bateador de los Dantos pudo tomar base ante Orozco y fue Manuel Vanegas por cuatro bolas malas en el segundo episodio. Sin embargo, Vanegas fue atrapado robando y el matagalpino enfrentó al mínimo de bateadores en el partido (21) en un esfuerzo de 78 picheos, de los cuales 56 fueron strikes.
[/doap_box]
El dominio total de Orozco casi se viene al piso por Juan Oviedo, el último bateador del juego. Con dos outs en el fondo del séptimo inning, Oviedo metió una línea entre el jardín central y el izquierdo, la cual siguió con decisión el patrullero Daniel Hernández, logrando atrapar la pelota tras lanzarse de cabeza.
“Yo creí que ese batazo iba a caer. La idea era tirar una bola rápida en la esquina de afuera, pero el lanzamiento se quedó en el centro y Oviedo la conectó bien. Por suerte, Daniel hizo la gran jugada”, comentó el diestro norteño, quien el año pasado perdió un “no hitter” en la última bateada ante Jinotega.
“En estos juegos influye mucho el control y el dominio de tus lanzamientos. También tiene que ver mucho la concentración. O sea todo debe encajar y aún así es difícil conseguirlo”, destacó Orozco, quien de sus nueve ponches logró cinco consecutivos entre la tercera y la cuarta entrada, y solamente cuatro de los batazos en su contra fueron a los jardines. El resto fueron cómodos roletazos al cuadro.
El mejor cliente del norteño fue Darrel Walters, a quien ponchó dos veces y en el séptimo inning lo dominó en rola al box.
El perdedor del partido fue Edgar Ramírez, quien solamente admitió cuatro imparables.
Este fue el segundo Juego Sin Hit Ni Carrera de esta temporada. El primero lo consiguió Gustavo Martínez, precisamente de los Dantos, contra Río San Juan.
La de ayer fue una jornada de puro picheo en la capital, porque a primera hora los Dantos ganaron 1-0 con Samuel Estrada tirando pelota de dos incogibles para superar a Wilder Rayo, quien solo admitió uno, un doble de Walters, quien produjo la única carrera del juego.
“En los innings finales tiene mucho que ver la concentración para pichar fino y mantener la bola bajita y en las esquinas de la zona de strikes”. Elvin Orozco, Matagalpa.
(Agradecemos la colaboración de Danilo Moreira en esta nota)
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B