Zapatistas y Caracoles

Después de 12 días de enfrentamientos armados, posteriores al alzamiento zapatista, los indígenas lograron el primer diálogo nacional. Luego, entre 95 y 96 se elaboraron los Acuerdos de San Andrés, que establecían “la lucha agraria, la lucha por el reconocimiento legal de los derechos de los indígenas y la construcción de estructuras de gobierno autónomo”, señala Majo Siscar en el artículo

Después de 12 días de enfrentamientos armados, posteriores al alzamiento zapatista, los indígenas lograron el primer diálogo nacional. Luego, entre 95 y 96 se elaboraron los Acuerdos de San Andrés, que establecían “la lucha agraria, la lucha por el reconocimiento legal de los derechos de los indígenas y la construcción de estructuras de gobierno autónomo”, señala Majo Siscar en el artículo Los zapatistas avanzan en silencio hacia la autonomía , donde se explica el funcionamiento de las comunidades del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

“Aunque pronto se quedaron en papel mojado, los Acuerdos son un documento de referencia y dieron visibilidad a los pueblos indígenas”, dice Siscar. De esos Acuerdos salió el Congreso Nacional Indígena, que convirtió a los pueblos originarios en un actor político. Los zapatistas “empezaron a llevar sus derechos y su autonomía por su cuenta. Si no había reconocimiento legal de sus necesidades y sus modos propios, los ejercerían en la práctica. Recuperaron miles de hectáreas de tierras a los caciques para trabajarlas ellos mismos. Y empezaron una política de fortalecimiento local. Para ello, la estructura militar cedió espacio a sus bases de apoyo, como se hacen llamar los zapatistas civiles”.

Luego, explica la periodista, “se organizaron en Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, que estructuran los territorios que controlan y promueven el desarrollo local fuera de las leyes gubernamentales”. Después establecieron cinco suprarregiones como centros de poder político y administrativo, los “Caracoles”.

Para 1998, señala Siscar, el EZLN controlaba 38 municipios autónomos en el centro y oriente de Chiapas y ya en 2003 existían cinco Juntas de Buen Gobierno (JBG), con autoridades que se relevan temporalmente y son elegidas por la propia comunidad. Estas juntas, subraya, son responsables de los proyectos, la administración y la impartición de justicia.

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