Al ritmo de mariachis y con algunos obsequios de sus patrocinadores, el conjunto Bóer sorprendió y dibujó muchas sonrisas en los rostros de las madres del área de Oncología del Hospital Bertha Calderón ayer, en ocasión del Día de las Madres.
“Esto es algo que nunca olvidaré, porque es la primera vez que veo a los peloteros, siento mucha alegría que el Bóer haya venido a alegrarnos un rato”, manifestó con euforia María Rojas, de casi 60 años de edad.
Vestida con un traje folclórico de color rojo y blanco, Hilda Rojas, hermana de una de las pacientes internada, bailó cada pieza que entonaron los mariachis.
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Las madres cantaron, bailaron y recibieron flores de manos de los peloteros Álvaro López, Róger Marín, Danilo Álvarez, Jass Vargas, Jordan Pavón, Janior Montes, Winston Dávila, Braulio Silva y Álvaro Rubí (padre e hijo).
“Qué mejor que venir a celebrarlo al hospital, con madres que tienen problemas, porque de una manera u otra se les olvida que están aquí. Venimos a alegrarles el espíritu. Es primera vez que celebramos aquí este día, y la idea es buscar un lugar diferente cada año”, dijo Gioconda Alvarado, gerente del Bóer.
La emoción en los peloteros también estaba a flor de piel.
“Es importante traer un poco de alegría a las madres que no están en una situación tan cómoda como otras, y más en este día especial”, señaló Álvaro López, quien por la tarde celebró con su mamá.
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