Delwing Cruz Medina
Tenía 20 años cuando, sin planearlo, quedó embarazada. Se encontraba estudiando en Costa Rica junto con, en ese entonces, su novio, y ahora su esposo, Carlos Rivers. “No fue planeado, pero lo mejor de todo es que sentí full apoyo por parte de él y mi familia, en especial de mi mamá, quien cuida al gordo cuando yo no estoy”, dice Tatiana.
“El gordo”, como ella llama al pequeño Carlos Sebastián, tiene año y medio y es un niño muy sano, alegre y juguetón.
“Durante mi embarazo pasé vomitando los primeros seis meses, fueron hasta los últimos tres que disfruté mi embarazo, creo que eso fue lo que menos me gustó, ya luego comencé a comer de todo”, expresa.
Para ella, ser madre la hizo más responsable. “Fue un gran cambio en mi vida, pero creo que para bien. Yo nunca fui mala alumna, pero tampoco la mejor y ahora sí lo soy”.
Tatiana estudia Diseño y Comunicación Visual en la UAM y tiene muy buenas calificaciones, pues expresa que ahora organiza bien su tiempo y puede hacerlo todo, en especial pasar y disfrutar con su hijo.
“Mi hermana Karla es la madrina y tiene muchas tías. Cada vez que mis amigas lo vienen a ver le traen muchos regalos y se hacen locas con el niño”.
EN UN FUTURO
En sus planes de vida sí estaba ser madre, pero no tan joven, dice, aunque no le gustaría cambiar nada de lo que pasó, pues está consciente que todo en la vida pasa por algo. “Estoy feliz de ser una madre joven, así podré disfrutar más tiempo a mi gordo”.
En agosto tienen planeado como familia irse a vivir a Texas, pues su esposo va a estudiar una maestría allá.
“Yo les digo a todas las chicas que ser madre es un desafío. Si te pasa a corta edad no es algo que tiene que hacerte sentir mal, claro que todo tiene su tiempo en la vida, pero sentite orgullosa, porque hay quienes sueñan con ser madres y no pueden”.
Agrega que la responsabilidad de un hijo no es simple, pero cree que sí se puede.
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