Una activista de los derechos humanos se manifiesta el 29 de mayo de 2014 en Islamabad, en repulsa por la lapidación de Farzana Parveen

Cuatro detenidos por la lapidación de una embarazada en Pakistán

Cuatro hombres han sido detenidos en Pakistán por la muerte de una mujer embarazada a la que lapidó su propia familia en una gran ciudad del país, un caso que ha generado mucha indignación. Farzana Parveen, de 25 años, murió el martes por la mañana, apedreada delante del tribunal de Lahore, una ciudad de 10 […]

Cuatro hombres han sido detenidos en Pakistán por la muerte de una mujer embarazada a la que lapidó su propia familia en una gran ciudad del país, un caso que ha generado mucha indignación.

Farzana Parveen, de 25 años, murió el martes por la mañana, apedreada delante del tribunal de Lahore, una ciudad de 10 millones de habitantes, por cerca de treinta miembros de su familia que se oponían a su matrimonio con un agricultor local.

Este sórdido asesinato ha levantado una oleada de indignación y ha puesto de nuevo de relieve el horror de los crímenes de honor y la fragilidad de la situación de la mujer en Pakistán, un país en el que la mayoría de los matrimonios son concertados por las familias.

La policía detuvo el martes en el lugar de los hechos al padre de Farzana, pero el primer ministro Nawaz Sharif pidió a las autoridades locales resultados urgentes para este asunto.

«El equipo especial de investigación de la policía ha detenido a cuatro hombres más, un tío y dos primos de la mujer y un conductor», declaró este viernes a la AFP un responsable de la investigación, Zulfiqar Hameed.

En una macabra vuelta de tuerca de este asunto, el viudo de la joven asesinada, Mohamed Iqbal, confesó que había matado a su primera esposa para casarse con ella. «Estaba enamorado de Farzana y maté a mi primera mujer por causa de ese amor», declaró a la AFP Mohamad Iqbal, precisando que la había estrangulado.

Iqbal afirmó que no tuvo que cumplir con su pena de prisión. Su hijo, que había denunciado el asesinato a la policía, posteriormente lo perdonó.

Controvertidas leyes vigentes en Pakistán permiten, por ejemplo, al autor de un homicidio proponer entregar una compensación financiera (el 'precio de la sangre') a la familia para no cumplir con su pena.

Una vez en libertad, el asesino convenció a Farzana para que se casara con él. Pero la familia de la joven finalmente se opuso a su unión, pero no porque el hombre hubiera matado a su esposa, sino porque la dote económica era insuficiente, dijo el hombre.

Estados Unidos, Reino Unido y la ONU han denunciado el asesinato de la joven, embarazada de tres meses, y han pedido a Pakistán medidas concretas y rápidas para atajar los crímenes de honor.

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COMENTARIOS

  1. francisco jose lopez lumbi
    Hace 12 años

    comentarista 2013, pero el CENICDH que funciones harán para este caso de indignación… deberían de convocar una rueda de prensa nacional

  2. comentarista 2013
    Hace 12 años

    que terminen con esos crimenes repulsivos estos hombres dementes que permiten estos paises con cultura atrasadas. Si hubiera sido una mujer que mato a un hombre seguramente no le hubieran permitido el mismo trato, pero como fue un hombre que mato a una mujer se les perdona, que infamia para la dignidad de la vida del ser humano. Esas leyes tienen que cambiar y ser iguales para hombres y mujeres.

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