Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
La lucha de Oscar Duarte por estar en el Mundial con la selección de Costa Rica la libra por dos frentes: la fuerte y sana competencia interna entre compañeros convocados en la defensa, y evitar distracciones de los medios que le solicitan entrevistas para destacar su origen nicaragüense.
De ganarse el cupo, Duarte, defensa central nacido en Catarina, Masaya, un 3 de julio de 1989, sería el primer pinolero en estar en un mundial como jugador. Él emigró a este país junto a sus padres, cuando tenía 5 años. Luego se naturalizó.
Desde que arribó la semana pasada de Bélgica – donde juega con el Brujas de ese país – para integrarse a los entrenamientos, se ha mantenido discreto ante los medios. Su único contacto con periodistas fue luego de recibir junto a compañeros, tacos personalizados de una marca reconocida que patrocina a la selección tica.
“Hay una fuerte competencia en la zona defensiva, pero lo que importa es el beneficio de la Selección. Para todo jugador jugar un Mundial es maravilloso, uno pasa pensando en eso, venir aquí y hacer un buen trabajo para estar en esa lista final”, dijo Duarte.
“La mayor ventaja es las ganas que tengo. Quiero ir, primero tomado de la mano de Dios, lo que uno tiene que hacer es trabajar día con día. Sueño estar en esa lista y voy a trabajar para eso”, afirmó.
Luego ha preferido evitar a los medios, hasta que el técnico colombiano Jorge Luis Pinto no lea la lista definitiva de los que irán a Brasil. Será el sábado antes del medio día. Esa misma tarde Costa Rica parte hacia Estados Unidos, donde sostendrá dos partidos de fogueo, previo a su debut oficial contra Uruguay el 14 de junio, en la ciudad de Fortaleza.
Duarte ha integrado otras selecciones ticas y ha participado en torneos como Copa América y Copa Oro. Se inició en las ligas menores del Deportivo Saprissa, en Costa Rica, equipo con el que debutó en Primera División en la temporada 2008-2009.
Su último torneo lo jugó en Bélgica, donde pasará al menos hasta 2016 al haber renovado contrato con Brujas por dos temporadas más.
La fortaleza física y buen juego aéreo llamaron la atención del técnico Ricardo Lavolpe, quien por primera vez lo convocó a una selección sub 23 en 2011. Luego fue llamado con regularidad a la mayor hasta ahora, que fue requerido por Pinto.
Asegura haber ganado más experiencia durante su primera temporada en Bélgica, pero reconoce que jugar en el extranjero no le garantiza el boleto como zaguero. La lucha entre su grupo es feroz. Pinto convocó a diez defensas, entre centrales y laterales, pero uno de ellos deberá quedar fuera.
Todos los convocados prometieron sana competencia en cada cupo. En total quedarán fuera 3 jugadores (un defensa, un volante y un delantero), de 26 que aún entrenan en el Proyecto Gol, fuera de San José. La familia de Duarte aún cruza los dedos.