La basura es clasificada y reciclada en San Marcos. Las autoridades municipales aseguran que el municipio ahora es más limpio. LA PRENSA/ M. CALERO

Basura útil en El Rosario

Desde hace diez años la basura se ha convertido en una fuente de ingresos en el municipio de El Rosario, Carazo. La recolección de basura ya no es una tediosa tarea que hay que realizar, a pesar que solo unos cuantos pagan por ese servicio.

Mabel Calero

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De la planta de desechos sólidos, anualmente, la municipalidad de El Rosario recibe unos cien mil córdobas de ganancia, tras la venta de desechos clasificados como latas, vidrio, plásticos, pilas, metales. De este proyecto también se alimenta un vivero que genera ganancias.

En la planta de desechos laboran unas 18 personas.

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140 córdobas cuesta el quintal de abono orgánico y 45 córdobas vale el quintal de abono de lombrices que se obtienen de los desechos que orgánicos que llegan al vertedero de El Rosario.

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Desde hace diez años la basura se ha convertido en una fuente de ingresos en el municipio de El Rosario, Carazo. La recolección de basura ya no es una tediosa tarea que hay que realizar, a pesar que solo unos cuantos pagan por ese servicio.

El proyecto se ubica en la comunidad Bertha Díaz, a dos kilómetros del centro de la ciudad, en un terreno de tres manzanas donde se ubica el vertedero. Mensualmente el municipio de El Rosario recoge 120 metros cúbicos de basura, de la cual el ochenta por ciento se recicla.

“Se han reciclado varios quintales de abono orgánico y esto tiene mucha demanda, hace poco por ejemplo se llevaron cuatrocientos quintales y además este abono sirve para el vivero que tenemos al lado”, dijo Juan Murillo, trabajador de servicios municipales de la Alcaldía de El Rosario.

“La planta de desechos sólidos nos ha dado el nombre de la ciudad más limpia de Carazo. Esta planta surgió por una necesidad, ya que no existía un basurero municipal, entonces de los mismos habitantes surgió la idea”, comentó.

En este lugar hay un vivero municipal de plantas ornamentales y cítricos que reciben parte del abono que se genera a partir de los desechos sólidos.

Joel Gutiérrez, encargado del vivero, aseguró que se ha convertido en un lugar de experimentación, pues llegan colegios, universidades y también de otros países para ver el proceso de reciclaje y cómo este trae beneficios económicos y al medioambiente.

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