En búsqueda de nuevos horizontes
Nuestros pastores han hablado. Han demostrado una vez más ser las voces de los sin voz. ¡Qué hermoso resulta constatar que en los que hemos depositado toda nuestra confianza, amor y esperanza, no nos han defraudado! Todo está allí. No queda más que decir, todo lo que sin temor a equivocarme representa lo que el 70 por ciento de los ciudadanos nicaragüenses anhelamos y que por años hemos luchado por obtener, ha sido expuesto ante el inconstitucional presidente Ortega, quien a pasos agigantados y sin ningún pudor desea apoderarse no solo de nuestras vidas y hacienda, sino también de nuestras conciencias.
Gracias pastores de esta grey, que iluminados por el espíritu de Dios y como verdaderos pastores que conocen a sus ovejas han sabido con sabiduría y verdadero amor a Nicaragua llevar nuestros deseos ante este Gobierno.
Lo dicho, dicho está. Ahora solo nos resta a todos los nicaragüenses poner nuestra fe en Él, que dio su vida por nosotros, que su Santo Espíritu toque esos corazones endurecidos y cegados de poder y ambición, oigan su palabra transmitida a través de nuestros obispos. Gracias a las iglesias de otras denominaciones que unieron a las nuestras sus plegarias al Señor de Señores y sigamos unidos en la lucha para que esta patria nuestra sea por fin libre y soberana.
Milena Lanzas de Vega
Los frutos del diálogo
El diálogo del pasado miércoles 21 de mayo del año en curso, entre los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y el Gobierno de Nicaragua, ya dio buenos frutos.
Para mencionar los frutos del diálogo solo basta haber oído a monseñor René Sándigo, presidente de la Conferencia Episcopal. Entre lo que dijo es que le plantearon al presidente de la República que para el próximo proceso electoral nacional a realizarse en noviembre del 2016 se dieran elecciones libres y transparentes y que el pueblo elija al presidente que quieren los nicaragüenses.
También le dejaron claro al presidente Daniel Ortega que no van a aceptar a un presidente de la República que nos impongan los magistrados del Consejo Supremo Electoral al mando del señor Roberto Rivas. Dijo monseñor Sándigo que cuando le plantearon esto a Ortega, hubo un total silencio, pues se dio cuenta el jefe del poder ejecutivo que los obispos le estaban diciendo que no se va a permitir otro fraude electoral.
Siguió manifestando monseñor Sándigo que le demandaron al jefe del poder ejecutivo que el 2016 se den elecciones libres y transparentes con observadores —no acompañantes— nacionales e internacionales. Solo con esto se cambiaría todo el desastre institucional en que nos encontramos los nicaragüenses, pues desde esta Presidencia de la República se ha venido manoseando a los diferentes poderes del Estado.
Monseñor Sándigo dijo que si en verdad tienen tanto respaldo popular, en alusión a las encuestas que dicen que el Frente Sandinista y el gobierno Sandinista cuenta con un respaldo popular inmenso, que entonces se den elecciones libres y transparentes para ver si es cierto lo que dicen las encuestas. Este y otros temas de mucha importancia fueron escuchados por el presidente de la República, lo que nos indica que este diálogo ya ha dado buenos frutos.
Ahora si Ortega, eterno secretario general del Frente Sandinista se las quiere dar de vivo y no cumple con lo demandado pot los obispos de la Conferencia Episcopal, no le va a esperar nada bueno en el próximo proceso electoral nacional a realizarse en noviembre del 2016, porque los comunistas-socialistas tienen un eslogan: “Firmar me harás, cumplir jamás”.
Máximo M. Castillo
La invención de Morell
Veremos los resultados si el presidente de la República no honra lo que demandan nuestros obispos. Creo que este diálogo debe de continuar y darle estricto seguimiento a cada tema planteado.
El libro que dio fama a Adolfo Bioy Casares fue La invención de Morel (con l), una cosa raruca en la línea de ciencia ficción que tanto le gustaba. El Morel de la historia era un científico sádico y medio tocado del queso que jugaba a distorsionar la percepción del tiempo. Ahora aparece en los Estados Unidos un sujeto llamado Morell —no demasiado conocido porque es espía y los espías intentan pasar inadvertidos—, aunque este no pudiera del todo porque llegó a segundo mandamás de la CIA. Michael Morell (con ll), testificando en el Congreso por primera vez, dejó entrever que había sido el principal manipulador del informe oficial del Gobierno sobre el ataque al consulado de Bengasi el 11 de septiembre de 2012, aunque en una deposición más reciente reconoció que la versión de Susan Rice en los shows políticos de la tele el 16 de ese mes no coincidía con lo concluido por la agencia sobre el ataque. Pero ha hecho falta una demanda de Judicial Watch al Departamento de Estado bajo la ley de libertad de información —interpuesta desde octubre del mismo 2012— para obtener un poco de luz en un asunto que tantísimos en Washington han pretendido enturbiar durante casi dos años, porque en aquel entonces estaba al doblar de la esquina la reelección de un presidente que blasonaba de haber desbandado el terrorismo y había que quedar bien. ¿Y cuán liquidado estaba el terrorismo si atacaba en Bengasi y mataba a cuatro norteamericanos, uno de ellos diplomático, el primer embajador yanqui asesinado en treinta años? Ahora sabemos que Morell no inventó nada y fue el entonces subdirector de seguridad para las comunicaciones estratégicas de la Casa Blanca, Ben Rhodes, quien envió un memorando en el que pautaba “subrayar que las protestas tuvieron su origen en un vídeo colgado en la internet y no en fallos de política” del Gobierno. De ahí la letanía de mentiras de tantos funcionarios desde entonces. Y la destemplada contesta de Hillary Clinton en el Congreso: “¡A estas alturas qué más da!” Y la reciente queja de Nancy Pelosi: “¡Bengasi! ¡Bengasi! ¡Bengasi! ¿Es que no podemos hablar de otra cosa?” Sí, estimada speaker, podemos hablar de otra cosa, pero ninguna más importante que ese aluvión de falsedades para mantener la imagen de una administración inepta. Porque continúan hirientes las muertes de cuatro americanos, que para impedirlas nadie movió un dedo. Y porque, a pesar de los pesares, Hillary Clinton amaga con postularse para presidenta. Esto se parece al Watergate excepto por el interés de la prensa, cuando aquello al rojo vivo, ahora más bien tibio.
José Antonio Zarraluqui. Analista político cubano. ©FIRMAS PRESS.
Hospital Vélez Paiz
Yo era muy niño cuando mis padres nos traían a pasear a una quinta que tenían bajando la loma que está detrás del hospital y no había mucho por estos lados, más que esa quinta Gloria, que es el nombre de mi hermana mayor y otra propiedad particular que estaba más al sur, contiguo a nuestra quinta.
Cuando el terremoto de 1972, la quinta ya no era nuestra y la otra propiedad al lado cayó por el impacto del sismo. El hospital que entonces era instituto contra el cáncer e ideado para esos fines por el doctor Fernando Vélez Paiz, soportó la furia de la naturaleza.
Luego del fallecimiento del doctor, se le dedicó su nombre como Hospital Fernando Vélez Paiz, en donde se encuentra sepultado.
Es una irresponsabilidad y falta de ética querer destruir este edificio de larga trayectoria y que ha sufrido daños por la falta de mantenimiento a lo largo de muchos años. Es más bien una obligación el declararlo monumento nacional, ya que es un lugar que acoge los restos de tan insigne nicaragüense.
Hugo Palma Ibarra
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A