Francisco y Bartolomé de rodillas para besar la Piedra de la Unción, en la iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén. LA PRENSA/EFE/EPA/ANDREW MEDICHINI

Dan nuevo impulso a unidad entre cristianos

El papa Francisco y el patriarca ecuménico Bartolomé firmaron ayer una declaración conjunta en la que abogan por la unidad de los cristianos ante los retos futuros. Ambos repitieron la histórica escena que hace cincuenta años protagonizaron sus antecesores Pablo VI y Atenagoras I, quienes rompieron una hostilidad que se remontaba al siglo XI.

Jerusalén/EFE

El papa Francisco y el patriarca ecuménico Bartolomé firmaron ayer una declaración conjunta en la que abogan por la unidad de los cristianos ante los retos futuros. Ambos repitieron la histórica escena que hace cincuenta años protagonizaron sus antecesores Pablo VI y Atenagoras I, quienes rompieron una hostilidad que se remontaba al siglo XI.

El encuentro, que arrancó en la sede patriarcal de la ciudad vieja de Jerusalén y siguió sobre la imponente cúpula del Santo Sepulcro, era, según el Vaticano, el hito de la peregrinación que Bergoglio inició el sábado en Ammán y que ayer también lo llevó a Belén.

Francisco llegó al casco antiguo de la ciudad santa muy cansado, de la mano del custodio de Tierra Santa, Pierbattista Pizzabala, y del patriarca latino Fuad Twal, tras una misa multitudinaria en Belén y un viaje en helicóptero a Tel Aviv por motivos diplomáticos, pese a que solo ocho kilómetros distan del corazón de Jerusalén a la ciudad en la que nació Jesús.

Ingresó por la Puerta Nueva y atravesó las recónditas calles del barrio cristiano, casi desiertas por las estrictas medidas de seguridad.

Los máximos representantes de las iglesias de Occidente y Oriente renovaron por escrito los votos de unidad y entendimiento rubricados hace cincuenta años, y admitieron que pese a ello el camino hacia la reconciliación es aún arduo y largo.

“Nuestro encuentro fraterno de hoy es un nuevo y necesario paso en el camino hacia aquella unidad a la que solo el Espíritu Santo puede conducirnos, la de la comunión dentro de la legítima diversidad”, afirmaron.

“El abrazo que se dieron el papa Pablo VI y el patriarca Atenágoras aquí en Jerusalén, después de muchos siglos de silencio, preparó el camino para un gesto de enorme importancia: remover de la memoria y de la mente de las iglesias las sentencias de mutua excomunión de 1054”, recordaron. Un abrazo que, aunque fraternal, deja aún en el tintero retos y cuestiones que exigen un diálogo ecuménico mucho más profundo para comenzar a disiparse, advirtieron.

El cisma entre ambas iglesias se remonta a 1054, cuando una agria discusión sobre la “interpretación de la primacía del papa”, aún sin resolver, enemistó a los seguidores de Cristo.

A escasos metros del Santo Sepulcro, el papa Francisco dijo que el largo peregrinar debe partir de aquello que une a todos los cristianos y es fundamento de su fe: la resurrección de Jesucristo.

Declaración del papa Francisco y el patriarca ecuménico Bartolomé.

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COMENTARIOS

  1. sigoacristo
    Hace 12 años

    El verdadero Cristianismo, jamas cederá a unidad con la idolatría y la falsedad religiosa, la falsa piedad a enganado a muchos por siglos,
    nuestro único camino hacia Dios es Cristo Jesús, y no es a través de ningún hombre mortal que respira oxigeno dado por Dios.

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