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Ignacio Ortega/KIEv/EFE
El magnate Petró Poroshenko, quien ganó este domingo las elecciones presidenciales en Ucrania, según los sondeos a pie de urna, es el elegido por los ucranianos para pacificar y poner coto al separatismo en el este prorruso.
“Ucrania se encuentra en medio de una guerra y una agresión. Para implantar la paz en la parte sur de Ucrania hay que negociar con todas las partes, incluida Rusia. Desde luego, habrá encuentro con (el presidente ruso, Vladímir) Putin”, afirmó en su primera intervención tras el cierre de los colegios.
Una de las claves de la victoria de Poroshenko fue su decisión de financiar las protestas del Euromaidán que desembocaron en el derrocamiento del presidente Viktor Yanukóvich.
Estados Unidos y la Unión Europea reiteraron hasta la saciedad la importancia de que Ucrania tuviera cuanto antes un presidente legítimo, a ser posible en una sola vuelta, para hacer frente a la amenaza rusa.
Según los sondeos, obtuvo entre un 55.7 y un 57.3 por ciento de los votos, y su gran rival, la exprimera ministra Yulia Timoshenko, obtuvo un 12.9 por ciento. En las elecciones habría participado el 40.44 por ciento de los llamados a votar.
Timoshenko aceptó la derrota, al describir las elecciones como “justas y democráticas”, e insistió en la necesidad de convocar un referéndum sobre el ingreso en la OTAN para defender a Ucrania de una agresión exterior.
Poroshenko, quien prometió en la campaña normalizar las relaciones con Rusia en tres meses, aseguró al cierre de los colegios, que una de sus prioridades será “acabar con la guerra y el caos” en las regiones insurgentes de Donetsk y Lugansk. Su primer viaje como jefe del Estado será a la cuenca hullera conocida como Donbass y que los separatistas prorrusos han llamado Novorossía (Nueva Rusia), a la espera de que el Kremlin reconozca su independencia.
Aseguró que no reconoce la anexión rusa de Crimea, que “fue, es y será territorio ucraniano”, y manifestó su oposición a la federalización, como exigen en el este rusohablante y el Kremlin, ya que, aseguró, Ucrania debe ser “un Estado unitario”.
En un mensaje para navegantes, su primera visita al exterior será a Polonia, por las celebraciones del 25 aniversario de la liberación del yugo soviético, o a Bruselas, para firmar el ansiado Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, antesala del ingreso.
Por si hubiera dudas entre los inquilinos del Maidán, la ciudadela que ocupa el corazón de Kiev desde hace seis meses, Poroshenko prometió una lucha sin cuartel contra la corrupción y elecciones parlamentarias antes de finales de 2014.
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