Génesis Hernández Núñez
Las personas que el comisionado general Ramón Avellán, segundo jefe de la Policía Nacional, dio a conocer como investigadas por el caso de perros muertos a flechazos en Carretera Sur, exigen que se aclare su situación y que la institución ofrezca disculpas.
Carlos José Bendaña Mántica, uno de los mencionados e hijo del comisionado mayor en retiro, Carlos Bendaña, envió a LA PRENSA el acta de resultado de allanamiento emitida por la Policía donde consta que en la “búsqueda de ballesta, arco y flecha” se obtuvo “resultados negativos”.
Bendaña Mántica también envió una carta a la primera comisionada Aminta Granera, directora de facto de la Policía Nacional, la que fue leída en medios de comunicación televisivos y donde exige “disculpas públicas”.
“La Policía Nacional me exhibió ante los medios de comunicación de la misma forma en la que suelen presentar a criminales de alta peligrosidad. Habiendo advertido las intenciones de sus subalternos procuré en todo momento enfrentar las cámaras con mi rostro descubierto. Solo quien no tiene nada que ocultar puede dar la cara de la forma en que lo hice”, cita el texto de la carta de Bendaña Mántica.
También expresa en la misiva que es “un joven trabajador con arraigo social, miembro de una familia respetable y sin tiempo para dedicarlo a tonterías y vagancias, sin embargo la actuación irresponsable de la Policía Nacional ha generado dudas sobre mi reputación que resultan claramente difamatorias. El daño que me ha provocado es incalculable”.
Finalmente Bendaña Mántica le solicita a Granera “su inmediata intervención a fin de ordenar a sus subalternos que se abstengan de actuaciones similares en el futuro y que en conferencia de prensa con el mismo alcance y difusión anterior, su institución se pronuncie, clarificando mi absoluta inocencia, ¿es demasiado pedir una disculpa pública?”
LA PRENSA buscó a Bendaña Mántica en su domicilio, pero el guarda de seguridad que se encontraba en la entrada dijo que no había nadie en la casa.
FUERA DEL PAÍS DESDE HACE TRES AÑOS
Por su parte, Enrique y Róger Mántica Solórzano, quienes también fueron mencionados como investigados del caso, enviaron un comunicado a los medios de comunicación en el que piden “a la Policía Nacional, en especial al comisionado general Ramón Avellán, ser inmediatamente removidos de dicha investigación ya que toda la familia Mántica Solórzano vive fuera de Nicaragua hace más de tres años, sin viajes a nuestro país desde las Navidades del 2013”.
Las peticiones de Carlos José Bendaña Mántica y los hermanos Mántica Solórzano se suman a las realizadas por Martha Obregón y Martha Lorena Chacón, madres de Rodrigo Jesús Largaespada Obregón y Gustavo Lugo Chacón, respectivamente, quienes mostraron a LA PRENSA las actas de resultado de allanamiento donde consta que “no se encontró los objetos que se buscaban, tales como arcos de cacería o ballestas” en sus domicilios.
“ME PARECE QUE YA ES UN JUEGO”
La señora Socorro Solís, dueña de Barbuda —una de las mascotas atacadas a flechazos—, se mostró inquieta por el actuar de la Policía Nacional en el caso.
“Al menos dijeron (la Policía) que iban a seguir en la investigación, pero dar tantas vueltas, me parece a mí que ya eso es un juego, por disimular, por decir que ya pasó todo, ya se olvidó la gente y lo dejan así y quedan impunes”.