Habitantes de la sexta calle del reparto San Carlos aseguran que con las lluvias la situación se vuelve insoportable e incluso el agua se mete a sus hogares. LA PRENSA/E.LOPEZ

Calle de León es ahora cauce

Habitantes de la sexta calle del reparto Benjamín Zeledón, al noroeste de León, exigieron a las autoridades municipales la reparación de la vía que se ha convertido en un cauce.

Eddy López Hernández

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Desde el período del alcalde Tránsito Téllez los pobladores de la sexta calle del reparto Benjamín Zeledón han solicitado que se repare esa ruta.

En 2012, la vicealcaldesa Guissela Lacayo orientó a Francisco Jarquín, de Obras Públicas, que incluyera la quinta y sexta calle del reparto Benjamín Zeledón en el plan de mejoramiento y reparación de vías, pero esto no se hizo.

Aproximadamente treinta familias son las afectadas con el pésimo estado de la calle olvidada por las autoridades municipales.

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Habitantes de la sexta calle del reparto Benjamín Zeledón, al noroeste de León, exigieron a las autoridades municipales la reparación de la vía que se ha convertido en un cauce.

Frederick Pérez, habitante del reparto, dijo que la calle se convirtió en un cauce después de haber sido transitable.

“Antes los vehículos entraban y ahora no pueden entrar, hay un montón de basura y los zancudos que ya no se aguantan, es un problema porque atenta contra la salud, además cuando una persona está grave y se necesita llevarla de emergencia tenemos que cargarla porque aquí no pueden entrar los vehículos, incluso ni la Policía, los ladrones pasan corriendo por este camino y más en las noches que está oscuro porque no hay alumbrado público”, dijo Pérez.

Domitila Quiroz dice que tiene a un familiar de 80 años enfermo con diabetes y para poderlo llevar al hospital tiene que buscar a dos “peones” para sacarlo a una calle donde transitan los vehículos.

Los habitantes aseguran que han buscado apoyo para la reparación de esta calle y no han tenido respuesta y se sienten preocupados ante la llegada de las lluvias porque se les inundan sus viviendas.

“Queremos que se nos repare esta calle porque no tenemos el acceso a los servicios básicos, esto nos perjudica debido a la cantidad de basura que se aglomera, los manjoles se están rebasando y afectan a los niños. Cuando llueve preferimos no mandar a clase a los niños porque se pueden enterrar un vidrio al meterse en los charcos con tanta basura”, señaló Nery Sandoval.

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