Sergio Ramírez durante la clausura en León del II Encuentro de Narradores Centroamérica cuenta junto con Antoine Joly, embajador de Francia. LA PRENSA/cortesía de Daniel Mordzinski

Navegante sin orillas

Nieto de un médico, sobrino de médicos, hermano de médicos, padre de un futuro médico, Antoine Joly, actual embajador de Francia en Managua, no es solamente un diplomático con todas sus habilidades conocidas en la diplomacia y que rechazó el camino de la medicina por las ciencias políticas, sino un escritor, marinero profesional de barcos de vela y fotógrafo.

De izquierda a derecha,  Antoine Joly con el escritor Francis Combes,  invitado al Festival de Poesía en Granada, que en esa ocasión entregó a Ernesto Cardenal sus poemas traducidos al francés.  LA PRENSA/A.AGÜERO.

Karly Gaitán

Nieto de un médico, sobrino de médicos, hermano de médicos, padre de un futuro médico, Antoine Joly, actual embajador de Francia en Managua, no es solamente un diplomático con todas sus habilidades conocidas en la diplomacia y que rechazó el camino de la medicina por las ciencias políticas, sino un escritor, marinero profesional de barcos de vela y fotógrafo.

Originario de la ciudad de Le Mans, Francia, Antoine Joly salió de su distrito por primera vez cuando tenía 14 años para ir a estudiar inglés a Nueva York en 1969, enviado por su abuelo materno “el médico”, en quien desde su infancia ha depositado una gran admiración, no solo por haber estado cercano a él y sus otros nietos sino por su propia historia de superación. Este doctor, René Henry, fue un campesino sin formación académica que trabajaba para otros en tierra alquilada, ya mayor estudió medicina y logró hacer una vida profesional propia con mucho éxito y fama, siendo el doctor personal de políticos como Leon Blum, el primer ministro del Frente Popular y personajes de la Iglesia católica como el papa Pío XII, además de ser protagonista de muchos experimentos en los avances de la ciencia médica en el siglo XX.

[doap_box title=»En la cultura y el arte» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Su carrera diplomática ha estado de cierta forma cercana a las artes y a la cultura, participando de intercambios entre países y entre costumbres de las diferentes regiones de Francia. En Nicaragua ha podido conocer de forma cercana a personas del ambiente cultural, gracias a las gestiones de su embajada con estos temas. Su gobierno ha entregado medallas de honor entre el año pasado y el presente a los escritores Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal, Gioconda Belli y Vidaluz Meneses, así como a la editora y librera Salvadora Navas. Ha apoyado también para que en el Liceo Francés los estudiantes nicaragüenses puedan ir a estudiar a Francia. Con la Alianza Francesa ha estado involucrado en proyectos de cine, literatura, teatro, pintura y conciertos de música, de cierta forma evocando sus capacidades artísticas no realizadas, porque en algún momento deseó ser saxofonista, actor de alguna película o escritor, sin lograr las dos anteriores, porque este último sí lo ejerce como autor de poemas y de una novela que se encuentra escribiendo, de la que ha creado un primer borrador.

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EN LA ESCUELA DE MARINA

Desde entonces los viajes han estado presentes en la vida de Joly, porque iba durante su adolescencia cada año a Irlanda durante dos meses para fortalecer el inglés. Influido por un tío, el segundo hombre en quien tiene admiración y cariño como a un padre, fue a los 12 años a estudiar a una escuela de marina para ser marinero profesional, desde entonces el mar es su “territorio” y pilotaba veleros solo desde muy pequeño para demostrar sus nuevas destrezas a su tío, quien patrocinaba e incitaba sus estudios de navegación. Dejó su ciudad para ir a estudiar a París. Su primer cargo profesional de gran importancia fue como director de la ciudad de París, en un puesto en el que dirigía un personal de mil doscientos integrantes. Su segundo puesto fue uno similar pero en la ciudad de Cannes, donde fue director general entre 1985 y 1989, en una oficina con miles de empleados.

EL CINE EN CANNES

En Cannes inició su acercamiento con el cine, aunque ya había tenido breves encuentros con el arte antes, pues en Le Mans se filmó una película de Steve McQueen y había participado como extra con sus compañeros de clases del liceo, además, siendo estudiante en París, recibió algunos cursos junto con Carolina de Mónaco e iba al apartamento de ella a estudiar y hacer tareas en la Avenue Foch y varias veces en la cena se encontró a Grace Kelly, cuando ella llegaba a visitar a su hija. Siendo parte de la dirección del Festival de Cine de Cannes conoció de forma muy cercana en cenas y otras reuniones a muchos directores de cine, actrices y actores, entre ellos Paul Newman, Robert de Niro, Yves Montant y Elizabeth Taylor, también fue intérprete de lady Diana, cuando ella fue a la celebración del cuarenta aniversario del festival.

Antes de venir a Nicaragua había viajado a casi todo el mundo por su cargo como delegado de la Cooperación Internacional de los Gobiernos Locales de Francia, recorriendo todo su país y los cinco continentes, y repitiendo viajes en muchos de esos países. Cuando fue director de Cannes y después diputado de la Asamblea Nacional de Francia entre 1993 y 1997 durante los gobiernos de los presidentes Francois Mitterand y Jacques Chirac, fue presidente de Grupo de Amistad entre Francia y Brasil, y viajó a ese país con el presidente Chirac una vez y diecisiete veces más en otras misiones, conociendo muy de cerca al presidente brasileño Cardozo, antropólogo como él.

CLAUDE LEVY STRAUSS

De todos sus viajes, que son cientos, sus más fuertes recuerdos están en Camboya y Brasil, este último donde se centra la obra de Claude Levy Strauss en Tristes trópicos , uno de los libros que más ama entre todos los que ha amado en su vida, convirtiéndose estas imágenes en sus primeros acercamientos a América Latina. Después de mucho admirarlo en la lectura, fue cumplido su sueño de tener contacto con Claude Levy Strauss y ahora guarda de forma especial una tarjeta postal que este le escribió.

CENTROAMÉRICA CUENTA

Entre estos intercambios y apoyo a Nicaragua por parte de su gobierno en conjunto con otros países de la Unión Europea, se encuentran el financiamiento a Centroamérica cuenta, un encuentro literario regional que se ha celebrado por segunda vez recientemente en Managua, un evento importante de periodismo y seminarios sobre liderazgo y defensa de los derechos de la mujer, la entrega del premio francoalemán de derechos humanos, que se entregará en junio próximo, apoyo al Instituto de Turismo, una firma de financiamiento con la Agencia de Cooperación Francesa y Eolo en Rivas, también en San Jacinto con geotérmica y la firma con Banpro para la modernización de la agricultura. Francia financia en la actualidad el veinte por ciento de la cooperación europea.

Recorriendo los caminos, playas y montañas de Nicaragua, ha podido experimentar la sensación que le dejaba su lectura de Claude Levy Strauss, la de estos “tristes trópicos” con historias pasadas de colonización y guerras, y piensa fortalecer el idioma eligiendo como su próximo cargo como embajador un país de Centroamérica, para regresar a Francia después de sus ocho años de misión hablando un perfecto español y siendo cada vez más, como toda su vida lo ha sido, un navegante sin orillas.

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