Leonor Álvarez
Llegó el turno de la Policía. La iniciativa de reforma a la Ley de Organización, Funciones, Carrera y Régimen de Seguridad Social de la Policía Nacional fue enviada ayer a la Comisión de Gobernación, donde será dictaminada para su aprobación en el plenario de la Asamblea Nacional.
Del plenario de la Asamblea la ley de la Policía saldrá dándole otra identidad a la institución, ya que a partir de entonces se subordinará a las órdenes directas del presidente inconstitucional Daniel Ortega Saavedra.
Esta iniciativa también prolonga los años de servicio de los policías, anula al Ministerio de Gobernación (Migob) entre otros cambios parecidos a los que se hicieron en el Código Militar.
Sobre esta centralización de las instituciones y ministerios —como el reciente caso del Instituto Nacional Forestal (Inafor) que también pasó a la subordinación directa de la Presidencia— el diputado opositor Víctor Hugo Tinoco dijo que Ortega quiere concentrar el poder quitándole facultades a las instituciones del Estado. El problema para Ortega es que no puede desaparecer la institucionalidad, entonces está pasando la estructura institucional directamente bajo su mando, sin intermedios.
El también diputado opositor Eliseo Núñez Morales advierte que esta concentración de poder va a hacer que la atención administrativa baje de calidad y en las instituciones del orden y seguridad se va a ver una dependencia cada vez más del ejecutivo.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A