Gloria Picón Duarte
De las 209 recomendaciones que el Gobierno de Nicaragua recibió de 77 países en Ginebra, dos fueron dirigidas a crear un entorno propicio para elecciones libres, justas y con un Consejo Supremo Electoral (CSE) imparcial, las cuales fueron aceptadas por Nicaragua.
Cinco muertos hubo después de las elecciones fraudulentas del 6 de noviembre del 2011. Tres en El Carrizo, uno en Coperna y uno en Mulukukú.
En noviembre 2012 hubo dos muertos en Darío. Más de cincuenta personas fueron golpeadas, torturadas y las mujeres manoseadas por protestar contra el fraude electoral.
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La pregunta que surge ahora es: ¿cómo y cuándo le darán cumplimiento a esas dos recomendaciones?, indican exfuncionarios del CSE.
Rosa Marina Zelaya, expresidenta del CSE, manifiesta que es importante que el Gobierno se haya comprometido en este sentido, ya que al aceptar la recomendación adquiere un compromiso, pero ahora hay que hacerlo realidad y que no quede como el dicho “firmar me harás, cumplir jamás”.
La exfuncionaria del CSE manifestó que si el Gobierno pretende cumplir dichas recomendaciones tendrá que hacerlas realidad entre 2014 y 2015, ya que en 2016 habrá elecciones.
Zelaya recordó que la petición de tener elecciones libres y justas, así como la de autoridades independientes es una demanda que desde hace tiempo han hecho muchos sectores, no solo nacionales sino de organismo internacionales.
Los diputados en la Asamblea Nacional han manifestado que este año habrá una reforma a la Ley Electoral, sin embargo Zelaya señala que no solo se tendría que ver la parte normativa, sino quienes administran el poder electoral, “la estructura en su totalidad”.
Dionisio Palacios, exdirector de cedulación del CSE, dice que si hay una intencionalidad política de hacer cambios en el poder electoral, debería empezar por renovar las autoridades electorales que recientemente fueron reelectas contra la voluntad de los nicaragüenses, ya que representan todas las violaciones que se han realizado a la Ley Electoral y al pueblo nicaragüense.
“Fueron nombrados para cinco años, eso implica que van a hacer elecciones el 2016 y si son las mismas autoridades desde ya se estaría violando tal aceptación de acuerdos”, dice Palacios.
Palacios indica que si se dejan a las mismas personas que le han hecho daño al país, sería una burla no solo a los organismos internacionales al incumplir compromisos sino a todos los nicaragüenses.
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