Ilya U. Topper/Estambul/EFE
La tragedia que dejó 282 muertos en una mina de lignito en Soma, el martes, es una más en una larga lista de accidentes que han convertido el carbón turco en el más caro del mundo, calculado en vidas humanas.
- Turquía produce 85 millones de toneladas de carbón al año, de las que 70 millones son lignito. El 90 por ciento del lignito se explota en minas a cielo abierto. En Soma se extrae de pozos de cientos de metros de profundidad.
3,000 trabajadores del sector murieron en accidentes laborales entre 1941 y 2010, según la prensa turca.
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“No es un accidente, es un asesinato”, denuncian varios sindicatos, subrayando la falta de medidas de seguridad que, critican, no hace más que empeorar conforme se van privatizando las minas de carbón.
Según un estudio del centro de análisis turco TEPAV, una media de 6.5 mineros murieron por cada millón de toneladas de carbón extraído entre 2000 y 2008. China mantuvo una tasa similar alta, de entre 4 y 6, hasta bien entrado el siglo XXI, pero ha conseguido reducirla en los últimos años y en 2009 se situó por debajo de 1. India alcanzó este nivel en 1980, y ahora mantiene una tasa del 0.2, similar a la de Sudáfrica. En Estados Unidos, el nivel es de 0.02 muertos.
El carbón turco se cobra treinta veces más vidas, por unidad de peso, que el indio o el sudafricano, pese a que Turquía está por encima de ambos países en el Índice de Desarrollo Humano y de que su renta per cápita triplica a la de la India.
Pero también dentro de Turquía hay enormes diferencias en la mortalidad: la tasa de muertes por millón de toneladas que es de 3.5 en las minas públicas, supera las 20 en las privadas, según un estudio del Colegio de Ingenieros y Arquitectos (TMMOB), que compara los accidentes ocurridos entre 2000 y 2008 en Zonguldak, donde se concentran todas las minas de carbón turcas.
El presidente del TMMOB, Mehmet Soganci, señaló que hace dos años habían advertido de una tragedia así porque no hay seguridad.
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