Ing. Hjalmar Ruiz Tückler (*)
La virtualización de las funciones (NFV) de las redes permite disociar las funciones basadas en software de la infraestructura física, de forma que los operadores pueden reducir considerablemente los costos de operación con una gestión más eficiente de la infraestructura física, que puede utilizarse así para funcionalidades diferentes.
Permite además acelerar el despliegue de servicios y aplicaciones de nueva generación gracias a la arquitectura moldeable de las funciones de red basadas en software, que hace posible desplazar o añadir funcionalidades en aquellos puntos de presencia donde sea necesario y hacerlo prácticamente en tiempo real.
La misma promete mayor flexibilidad para los proveedores de servicios, al tiempo que reduce los costos de operación. Surge aquí en nuevo modelo de negocios en donde la virtualización se convierte en herramienta fundamental para satisfacer necesidades tanto relativas a servicios como de las aplicaciones y constituye la base fundamental de una oferta de servicios personalizados.
No obstante que la virtualización ya constituye una realidad, la gran mayoría de los operadores aún disponen de amplia infraestructura que debe ser modificada e ir evolucionando en la medida que las redes se amortizan y rentabilizan, lo que abre la puerta de la justificación económica para evolucionar sostenidamente hacia los nuevos modelos de gestión y control de las redes, los servicios y las aplicaciones.
Indudablemente que se requiere de estándares probados para lograr la interoperabilidad, tanto desde el lado de las redes como del lado de los clientes y consumidores. Toda solución tiene que superar exitosamente el análisis económico mediante la implantación de un modelo de ingresos viable y desde luego la interoperabilidad en diferentes capas de los modelos de arquitectura de redes.
Partiendo del plano de datos en la red, se debe garantizar una interoperabilidad capaz de facilitar la coordinación tanto de las funciones físicas como de las funciones virtualizadas. Esto significa que algunas funciones se pueden acceder y se forman utilizando las nociones de conectividad lógica como las redes VXLAN (Virtual Extensible LAN ) o los túneles GRE (Generic Routing Encapsulation), que es uno de los mecanismos que consiste en encapsular un protocolo de red sobre otro (protocolo de red encapsulador) creando un túnel de información dentro de una red telemática, siendo una técnica muy útil para la comunicación de islas en escenarios multicast o el redireccionamiento de tráfico en situaciones de desborde del mismo o caída de rutas. Un tema importante es que la “tunelización” utiliza IP como protocolo de transporte y es susceptible de ser usado para transportar distintos protocolos.
Otros planos a considerar son el de servicios de extremo a extremo y desde luego el plano de control y gestión de la red, actividades que han estado históricamente limitadas por una orientación a sistemas, la arquitectura de redes tradicionales y una gestión funcional que ya es necesario evolucionar hacia sistemas de soporte para la operación tanto de los proveedores de servicios como de aplicaciones.
Desde luego se requiere una estrecha integración de la automatización de pruebas de red con las correspondientes a los flujos de trabajo, hasta lograr los escenarios de la autogestión de red, la que es capaz de reconfigurarse de forma dinámica. NFV está proyectando una visión de proveedores de servicio y aplicaciones, mucho más dinámicos y competitivos, tanto en calidad como en las tarifas de los servicios y aplicaciones.
(*)Consultor
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