EMILIANO CHAMORRO MENDIETA
Miles de peregrinos celebraron ayer el 34 aniversario de las apariciones de la Virgen María, en el municipio de Cuapa, en Chontales.
La actividad mariana contó con la participación del cardenal Leopoldo Brenes y del obispo de Chontales, monseñor René Sándigo.
Durante el evento que congregó a miles de fieles marianos de todo el país, el obispo Sándigo dio a conocer la oficialización de una comisión diocesana de sacerdotes y laicos que investigará y recopilará todo lo relacionado con las apariciones de la Virgen.
“Nunca más se vuelva a repetir la muerte de una mujer. A las mujeres las debemos querer. Esposos, amen y respeten a sus esposas, a sus hijos: eso necesita la sociedad, y María nos demanda esa unidad, donde reine el amor y el perdón”, exhortó el cardenal Leopoldo Brenes, en Cuapa.
[/doap_box]
La Virgen de Cuapa se le apareció el 8 de mayo de 1980 a Bernardo Martínez, en una época en que Nicaragua vivía una guerra. El mensaje que transmitió la Virgen a los nicaragüenses es que hicieran la paz sobre la base del amor, el perdón y la reconciliación.
MOMENTO DE GRACIA
“Hoy es un momento de gracia para todos nosotros. Hoy venimos como peregrinos para pedirle a la Virgen que proteja a nuestra familia en este año dedicado a nuestra familia en Nicaragua”, afirmó el arzobispo de Managua.
Durante el evento religioso, el cardenal Leopoldo Brenes llamó a los varones líderes de familia a que sean responsables y que protejan a sus familias. Brenes lamentó las muertes de mujeres y dijo que es muy importante que en los hogares se practique el amor y el respeto, como parte de los valores que deben reinar en los hogares.
“La familia es lo más hermoso que tenemos, y nuestro deber es cuidar a nuestras familias. Toda la familia debe tener su mirada en el buen Dios y en su madre María, la Madre del buen consejo”, resaltó el arzobispo de Managua.
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Chontales, monseñor René Sándigo, pidió a los peregrinos a que lleven a sus hogares la misión de construir una familia sólida.
En ese sentido, Sándigo pidió a los peregrinos a que en la familia esté presente la fe, los valores morales y las buenas costumbres.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A




