Danilo Martínez

Reformas que necesita la Ley 779

Condeno y deploro los dos últimos asesinatos cometidos por dos hombres en contra de sus respectivas cónyuges, (Masatepe y Tipitapa). En los dos casos fueron hombres formados por la Policía Nacional, uno activo y otro retirado. Ambos tenían conocimiento más que profano de la Ley 779.

Después de quitarles la vida a sus parejas, ambos agresores intentaron suicidarse (el de Masatepe fallido, el de Tipitapa con éxito). Como resultado un agresor guarda cárcel y el otro descansa en el cementerio.

En los dos hechos, los agresores llevaban la determinación de no enfrentar la ley aun a costa de su propia vida. Lo cual debe hacernos reflexionar si efectivamente la Ley 779 es un instrumento para combatir la violencia, o es un acicate para promover más la intolerancia masculina por un lado y el oportunismo femenino por otro, por ser una ley enfatizada exageradamente en el severo castigo, que somete al hombre a un proceso en desigualdad de condiciones con la mujer.

Debe reformarse integralmente la Ley 779, para contar con una ley, adecuada a nuestra realidad nacional. Deben implementarse políticas públicas, educativas, sociales, económicas, etc., que representen una campaña sistemática y permanente contra la violencia hacia la mujer.

Pero no se debe continuar alimentando más odios entre hombres y mujeres. No más campañas hembristas, misandria, que la única opción que ofertan es endurecer el castigo del Estado hacia los hombres.

La Ley necesita reformas urgentes, para que las víctimas y acusados puedan ser tratados con equidad en todos los procedimientos penales, y de esta forma tengamos un instrumento jurídico que en vez de segregarnos nos una a todos los nicaragüenses en la lucha contra la violencia hacia la mujer, con justicia y equidad, entre las cuales se destacan las siguientes reformas:

1. Extirpar

de la ley el cognomento violencia de género, porque este es un término exógeno creado para responder a intereses de otras opciones sexuales. Llamemos las cosas por su nombre, violencia entre hombre y mujer, violencia intrafamiliar, violencia doméstica, violencia masculina.

2. Que el juez de violencia conozca no solo de los delitos de violencia del hombre hacia la mujer, sino también los cometidos de la mujer hacia el hombre, para transformar al juzgador de hombres en juez especializado en materia de violencia entre pareja, del género y no de género. O que se remitan todos al juez ordinario.

3. Rebajar las penas exageradas a penas racionales y proporcionales congruentes con el daño sufrido.

4. Incluir dentro de la competencia del juez de violencia las faltas penales, sabiendo que la violencia hacia la mujer comienza con pequeñas faltas. Lo cual permitiría a las autoridades judiciales controlar estos brotes de violencia desde sus inicios y no hasta que recrudezcan.

5. Que el juez de los adolescentes tenga la competencia del juez de violencia, para conocer las faltas y delitos cometidos por los adolescentes en las relaciones que generan este tipo de violencia. Los patrones de conducta se heredan de generación en generación y hay que darle a este fenómeno una atención temprana y efectiva.

6. Que sean los jurados, en delitos graves, quienes determinen la culpabilidad o no culpabilidad de los acusados y acusadas. ¿Por qué los delegados (autoridades legislativas) temen que el soberano (el pueblo) imparta justicia a través de los jurados de conciencia?

7. Que las instituciones públicas se auxilien de instituciones religiosas y científicas (consejeros y psicólogos) para atender a la víctima y al agresor, sobre todo cuando deciden continuar juntos a pesar de la violencia.  

El autor es abogado y notario público.

COMENTARIOS

  1. Agenor Zeledón M
    Hace 12 años

    También se deben de formar policías especializados en este tipo de investigación, ya que desde el momento que una mujer interpone una denuncia, ya la Policía está prejuiciada que el hombre es el culpable de tales hechos. Si se hiciera una investigación profesional, especializada, se podría también concluir que la responsable de tales hechos denunciados es la misma mujer. Hay mujeres que se autolastiman para acusar al hombre de agresión física. La investigación de los casos debe ser pr

  2. Lorena
    Hace 12 años

    Lo que necesita la Ley 779 en este país es que misóginos como usted cierren la boca y que los hombres entiendan que una mujer, que decidió por voluntad propia ser su pareja, con el tiempo puede cambiar de opinión y separarse.
    Las mujeres no son propiedad de los hombres, ni los hombres son propiedad de las mujeres. Fomentar esta idea puede ser beneficioso tanto para ellos como ellas.

  3. Hace 12 años

    no hay ley perfecta, ni tampoco ley alguna y su aplicacion van a detener a todo aquel que se cree con derecho sobre la otra persona hasta de privarla de su vida terrenal/

  4. Hace 12 años

    En otros paises existen leyes similares a esta ley 779, y que en su aplicacion, simplemente prohiben al otro conyugue de tratar de tener algun contacto fisico con el acusado, pero tambien advierte a la parte demandora que ella tampoco tratara de contactar a la parte acusada. Pero, ello, no ha significado en ningun momento que a la parte que pidio el alejamiento, se le haya proveido de una 24/7 vigilancia protectora, y que algunos casos actos violentos se hayan perpretados en ellas. Corolario,

  5. Fernando Casandra
    Hace 12 años

    Es el colmo de las idiotadas hecharle la culpa a la Ley!. Que un par de hombres celosos abusadores controlistas POLICIAS (Tendra que ver el ejemplo que da el Jefe de la Jefa de Policias?). Que sepamos estos hombres tenian historial de pegar, golpear a sus ex-conyuges, y ellas habian pedido la separacion y habian avisado a la Policia Nacional que se encontraban en peligro y que estos se rieron de ellas y no les prestaron la atencion debida. Acaso es legal que los Policias apalen y maten?

  6. libertador
    Hace 12 años

    Quieres cambiar al mundo, cambia primero, la mente de la mujer…A verdad sabida y buena fe guardada, todos sin excepción alguna tenemos conocimiento de causa que la violencia intrafamiliar,aclaro entre la pareja, es producto de la actitud irracional de la mujer y pido disculpas a la inmensa mayoria de la mujeres decentes y ecuanimes, porque cuando ocurre la violencia es producto de la irracionalidad de la mujer que logra exasperar a su pareja,por pretender,la mujer,resaltar su ego y machismo

  7. libertador
    Hace 12 años

    No son las leyes lo primordial, sino, una verdadera educación y conciencia en todos los niveles, empezando por el gobierno, quien para intimidir a los hombres y callarlos, como callaron al ilegal presidente, se manosean los derechos de todos y se ha creado un género que tiene poder coercitivo para doblegar y encarcelar al género que siempre se dijo que era el más fuerte y lo seguirá siendo porque ese genero empuña la razón y la verdad para la libertad y este el principal objetivo del desg

  8. libertador
    Hace 12 años

    El trasfondo de la Ley 779 no ha sido, ni será jamás evitar la violencia intrafamiliar o de género, porque los que más han violado esa ley han sido,serán y seguiran siendo las personas que están gozando del poder político,así vemos cuantos policías,diputados,ministros,directores de entes autónomos,militares han asesinado a sus parejas impunemente y esa ley ha sido el instrumento para someterlos al extremo de destituirlos ilegalmente y ellos no reclaman,esto es y será un arma más de l

  9. fultp
    Hace 12 años

    Lamentablemente resulto lo que yo temia y pronostique, la ley 779 magnifico los actos de violencia intrafamiliar excervando los animos de los y las machistas. » La violencia no se combate con mas violencia». Lo que cabe es derogar la nefasta ley o reformarla eliminando todo aquello que atente contra la equidad de genero. La ley debe propiciar la relacion fraternal entre las parejas y la educacion basada en el respeto mutuo.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí