Tania Sirias
El presidente inconstitucional Daniel Ortega conmemoró la noche de ayer, 30 de abril, un aniversario más del Día Internacional de los Trabajadores. Recordó que en los años noventa, cuando entregó el poder a Violeta Barrios de Chamorro, los sindicatos fueron su instrumento de lucha.
Además recordó la frase acuñada por él: “Gobernar desde abajo” y dijo que en una de las reuniones entre los sindicalistas del Frente Nacional de los Trabajadores, junto con los líderes sandinistas y delegados del Gobierno, estos últimos les dijeron que les dejaban la llave de la Presidencia.
“No nos interesaba gobernar en esas condiciones”, sostuvo Ortega. Afirmó que los gobiernos liberales tuvieron 16 años para instalar su modelo y su visión, de acuerdo con sus intereses.
El mandatario agregó que el sandinismo quiere continuar en el poder, al igual que lo desearon los gobiernos liberales. “Querían continuar, están en su derecho, pero al final el pueblo decide con los votos. Y nosotros igual, queremos continuar”, dijo.
Ortega también se refirió a la Alerta Roja que se mantiene a causa de los sismos, y dijo que se analiza el suspenderla en Managua, pero dejando la Alerta Amarilla en Nagarote, La Paz Centro y Momotombo.
Ante las críticas hechas por los opositores de que no se ha puesto al frente de la emergencia, Ortega respondió que “antes de llegar en caravana a Nagarote, prefiero que lleguen las caravanas de láminas de zinc, cemento y bloque”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A